Capitulo 50

Camine de tras suyo, su espalda se veia grande, rigida, fria... tras la ceremonia todo lucia callado, oscuro, diferente al calido sentimiento que senti durante toda la ceremonia.

La caminata fue rapida y callada, por los pasillos reales y no aquellos pasadizos ocultos que ahora añoraba... estos parecian enormes salas, demasiado elegantes para mi.

Luego de un rato muy corto llegamos a mi habitación, el hizo una reverencia y se ofrecio a ayudarme con mis prendas, pero ya me sentia yo demasiado extraño entre tanto lujo que negue con la cabeza y entre apresuradamente a mi habitación.

El sonido de la puerta al cerrarse me indico que estaba solo, y al fin, luego de todo el largo viaje pude exhalar aliviado.

Sin prestar mucha atención a la habitación me encamine al sillón que estaba frente a la ventana de la terraza, donde me deje caer, mi cuerpo cansado y aun envuelto en ropajes finos.

No entendia que hacia ahi, lo sabia, pero no por ello era mas sencillo vivirlo. Aun no podia creer que fuera de la realeza ni que en esos momentos estuviera en la elegante habitación del palacio que era mi verdadero hogar.

Con un suspiro agotado levante mi mano y con cuidado retire la corona que hacia poco habia sido creada, era hermosa, unica, creada frente a mis ojos del hielo de mi padre y el fuego de mi madre, era mia...

La observe, era identica a la de mi hermano, solo que esta era plateada, en lugar de dorada, sin duda indicando mi rango como el segundo hijo aun siendo gemelos.

Mire por la ventana el paisaje, era muy distinto a los rojos y cafes con los que creci, pero no por ello dejaba de ser hermoso.

Mire de nuevo la corona que aun reposaba entre mis manos, esa corona simbolizaba un compromiso que de ahora en delante estaba dispuesto a enfrentar, lo haria por mi, por todos quienes confiaban en mi, mis padres, estos y aquellos, mi hermano, y sobretodo yo mismo.

Me levante y me dirigi a mi recamara, donde deposite la corona en la mesita de noche, luego camine rumbo al armario, donde soprendentemente habia varias prendas, seguramente Yumi habia hecho esto, puesto que nadie mas que nosotros cuatro sabia que yo estaba ahi hasta el momento de la presentacion.

Escogi unos pantalonmes de pijamas que lucian comodos, pero omiti la camisa, puesto que estaba acostumbrado a dormir sin una.

Una vez estuve listo, me recoste en la cama, era enorme y hermosa, con cortinas en tonos rojizos, las sabanas eran negras, unicas en medio del ese mundo azul.

Trate de dejar la mente en blanco para poder descansar, pero no podia, muchas cosas rondaban por mi cabeza... mi hermano, quien ahora mismo estaba seguramente descanando en su alcoba, mis padres del reino de los volcanes, solos bajo el oscuro manto de la noche, mis padres reales, con su sonrisa de felicidad, Yumi posiblemente habia ayudado a Sey, mientras yo habia dejado a Yuki ir, durante el trayecto a mis aposentos lo vi seri, casi enojado, y asi mismo habia lucido cuando entre a mi cuarto rechazando sus servicios... quizas habia herido9 sus sentimientos de guardian, pero yo no necesitaba una niñera ni un sirviente.

Si algo habia aprendido era a trabajar duro y ser independiente.

Cerre los ojos nuevamente y al fin el sueño me alcanzo... mi vida seria un torbellino y sin dudas tenia mucho que aprender, pero todo eso podia esperar al amanecer...

Capitulo 49


Seguí las órdenes de mi hermana, y fui directamente a cambiarme, me sentía raro, ya que la verdad nunca creí que el maldito lograra encontrar a su hermano...

-El maldito lo consiguió, debe estar muy feliz; espero que lo este después de que cambio completamente nuestras vidas y esta vez no es la excepción.

Termine de vestirme y llegue a la habitación en donde ya me esperaba el... Suzaku... no sabia que debía hacer así que debía seguir las órdenes de mi hermana, después de todo ella sabia mas de estas cosas que yo. Le ayude a vestirse y tan rápido estuvimos listos salimos de ahí para encontrarnos con ellos, sabia que nos estarían esperando. Yumi ya estaba ahí ya solo faltaba Sey quien salió de la habitación rápidamente, caminamos en rumbo al salón por lo que parecía eran los pasadizos secretos en los que jugábamos cuando niños, sin pensarlo voltie a ver a mi hermana, pero ella parecía muy concentrada en lo que estaba haciendo, la expresión de su pálido rostro estaba muy seria, casi podría decir que estaba triste, podía sentirlo...

Entonces fue cuando llegamos ahí, podía sentir en todo mi ser una fuerte ansiedad y desesperación, todas aquellas cosas como banquetes y ceremonias simplemente no eran para mi, siempre terminaba escapando de esa clase de cosas en el pasado. Aunque mi padre y mi hermana me regañaran y me dijeran hasta el cansancio que ese era mi deber, la verdad era otra... LO ODIABA!!!

Vi como se encendían los reflectores para enfocar a Sey quien entraba a paso firme y detrás de el mi hermana tomando su papel de guardiana, Sey trataba de explicar la situación y que era lo que había encontrado en su viaje y fue entonces que descubrió la verdad... que el príncipe perdido había regresado con nosotros y eso me hacia responsable de el. Fue entonces que nos obligaron a hacer nuestra entrada. Pude observar con el cada vez se ponía mas tenso era mas que obvio que el no estaba acostumbrado a estas cosas, pero algún comentario de mi parte tal vez hubiera estado mal o simplemente lo pondría incluso mas nervioso. El camino un tanto indeciso pero lo hizo y yo le seguía a una distancia prudente, fue entonces que la escena de melodrama apareció...

Apareció el tan famoso abrazo familiar y la prueba del Rey para cerciorarse de que era el príncipe verdadero, el príncipe perdido.

Entonces fue cuando se hizo el anuncio oficial...

-Ante ustedes, mi reino, mi gente, les presento al príncipe perdido y la promesa de un brillante futuro... el príncipe Suzaku!

Entonces le colocaron la corona y eso sello el estatus de aquel joven que el príncipe Sey había traído al palacio, el cual ahora formaba parte de la familia real y su lugar como segundo al trono del Reino de los Glaciares. Pronto el fue guiado hasta el trono que estaba situado al lado del de su madre y yo me vi obligado a seguirle y ponerme detrás de el. Yo se que el pobre no tiene la culpa pero realmente odio este trabajo, apesta y es de por vida.

-awww...

Suspire, pero voltie a ver a mi hermana gemela , ahí tan altiva, siempre a la altura de la ocasión, eso me dio fuerzas para continuar con todo aquel show de la ceremonia al cual ni le estaba prestando atención.

Al cabo de un rato la ceremonia concluyo haciendo así que todos los aldeanos e invitados de clase alta se fueran a casa y en ese momento la Reyna me miro como si estuviera agradecida de que estuviese así, fue algo raro, para luego decirme:

-Yuki-kun, por favor lleva a mi hijo el príncipe Susaku a sus aposentos, cuídalo por favor no queremos que se vuelva a ir de nuestro lado...

-Si mi Reyna!

Dije poniéndome a sus pies al mismo tiempo que me llevaba la mano al pecho para mostrarle mis respetos. La Reyna camino hasta Susaku y le abrazo nuevamente y le dijo que me obedeciera que yo le ayudaría en cualquier cosa que necesitara, que yo era su guardián. Y una vez dicho esto nos dejo a solas. Yo quería salir de ahí corriendo, hablar con mi hermana, pero no... Ahora tendría que cuidar a un príncipe malcriado así como ese estúpido de Seiryuu que tanto odiaba. Me levante presuroso y si mas preámbulo me dirigí a el...

-Sígame Príncipe Suzaku-sama!

Le dije mientras emprendía mi camino hasta su habitación, caminando nuevamente por aquellos pasadizos que ya conocía muy bien.

El trayecto fue silencioso, podía notar que estaba nervioso y un poco confundido entonces fue cuando me atreví a hablarle, después de todo mi vida estaba atada a la suya por el resto de mi existencia.

-Príncipe Suzaku-sama, ha sido un día con muchas emociones, será mejor que descanse en su habitación a la cual hemos llegado (abrí la puerta), espero que le sea cómoda y sus pijamas están en la cama para que pueda cambiarse de ropa, si quiere que le ayude a hacerlo con mucho gusto puedo hacerlo!

Le dije haciendo una reverencia e invitándole a pasar primero a la habitación...



Capitulo 48

Pasillo tras pasillo, todos parecian discretos y secretos, como pasadizos en un cuento de hadas, de aventuras, de misterio. Yo iba tras la figura de mi hermano, quien un poco delante de mi parecia conocer esos pasadizos como la palma de su mano.

Justo detras de el Yumi iba con paso señorial, imponente... casi podia adivinar que detras mio Yuki lucia un aspecto similar.

Cuando llegamos a la antesala donde debia esperar todo comenzo a tomar velocidad. La salida de Yumi y Sey y las palabras que podia escuchar suavemente a traves de las puertas que nos separaban de aquella gente desconocida para mi.

Yo sabia lo que tenia que hacer y cuando las palabras que habia estado esperando se escucharon, algo dentro de mi domino mis miedos y me impulso a salir. la luz del lugar era demasiada y casi cedo al impulso de cubrir mis ojos, pero no bien hube salido de la puerta senti algo impactarse contra mi, algo calido y que derramaba humedas lagrimas... mi madre.

Senti mis ojos escocer y no era por la luz, sino por el calido sentimiento que de subito se habia formado dentro de mi y sin pensarlo correspondi al abrazo, con fuerza, mientras mis lagrimas se mezclaban con las de ella.

Pronto unos nuevos brazos se unieron al abrazo y supe que eran mi padre y Sey y los recibi ansioso... esta era mi familia, una familia que nunca antes conoci, pero que era tan mia como lo eran mis padres que deje en el reino de los volcanes...

El abrazo me parecio eterno, pero no duro sino meros segundos, segundos tras los cuales mi madre se separo y tras secar sus lagrimas me miro de arriba a abajo, y yo la mire. Su cabellera era roja como la mia, de un tono aun mas brillante y salvaje, sin duda perteneciente a la familia real del reino de los volcanes y yo era quien habia herededo esa lado de la familia...

Me senti identificado al estar a su lado, luego mire a mi padre, era identico a Sey, su cabello aun mas largo que el de mi hermano y su expresion en ese momento era de felicidad pura.

- Hijo... Suzaku... - susurro ella y tras acariciar mi mejilla retomo la compostura.

Tomando tanto mi mano como la de Sey, nos guio el trono, donde vi dos sillas, muy elegantes, al lado del trono real. Sey tomo su asiento, pero yo no, mi madre aun tomando del brazo me regreso a las escaleras donde Sey se incara minutos atras.

Sabia que debia incarme ante ellos, y asi lo hice. De reojo alcance a ver como Sey me miraba con alegria y como Yumi habia tomado su lugar, de pie a unos pasos detras de el.

Casi sin saber como supe que Yuki estaba detras mio, era mas un sentimiento que una certeza, pero no tuve mas tiempo de pensar, puesto que un destello llamo mi atencion.

En el brazo de mi padre aparecio ese hielo extraño que viese antes con Sey, era brillante, pristino y casi etero... sabia que pasaria y lo esperaba.

En un rapido movimiento mi padre clavo el hielo en mi cuello y como habia sucedido dias atras, el hielo no me provoco ningun rasguño.

Satisfecho, retiro el hielo y extendio su brazo, el hielo que segundos antes pasara por mi garganta comenzo a brillar y cambiar de forma, hasta que en la mano de mi padre reposaba una sencilla corona como la de mi hermano, pero mucho mas cristalina y fragil. Fue cuando mi madre se acerco y tras encender una llama tan roja como su cabellera envolvio la corona, la cual en lugar de derretirse o romperse, cambio de tonalidad y consistencia hasta convertirse en una corona platinada y brillante, con piedras preciosas como rubies y citrinos.

-Ante ustedes, mi reino, mi gente, les presento al principe perdido y la promesa de un brillante futuro... el principe Suzaku!

Tras dichas palabras senti como la corona se colobana en mi cabeza, y la mano de mi padre, quien me invitaba a ponerme de pie.

Luego me vi guiado a la otra silla, justo al lado de mi madre, y tome asiento, viendo por primera vez a la gente que estaba en la sala... habia una mezcla de gente que claramente era de la realeza junto con los sirvientes del palacio, todo logrando un mosaico de colores completamente hermoso.

A mi lado, Yuki tomaba la misma postura que su hermana, todos juntos escuchando las ovaciones de la gente... la familia real de nuevo estaba completa... y poco sabia yo lo mucho que esto iba a cambiarme y lo mucho que habria de experimentar en este nuevo hogar.

Luego de la ceremonia, y tras un rato mas de convivencia, mis padres indicaron a Yuki que me mostrara mis aposentos, por lo que tras una leve reverencia y un calido abrazo, segui a mi guardian, sabia que de ahora en delante, dependeria mucho de el y ansiaba hacerme su amigo a toda costa y lo mas rapido posible...