Pasillo tras pasillo, todos parecian discretos y secretos, como pasadizos en un cuento de hadas, de aventuras, de misterio. Yo iba tras la figura de mi hermano, quien un poco delante de mi parecia conocer esos pasadizos como la palma de su mano.Justo detras de el Yumi iba con paso señorial, imponente... casi podia adivinar que detras mio Yuki lucia un aspecto similar.
Cuando llegamos a la antesala donde debia esperar todo comenzo a tomar velocidad. La salida de Yumi y Sey y las palabras que podia escuchar suavemente a traves de las puertas que nos separaban de aquella gente desconocida para mi.
Yo sabia lo que tenia que hacer y cuando las palabras que habia estado esperando se escucharon, algo dentro de mi domino mis miedos y me impulso a salir. la luz del lugar era demasiada y casi cedo al impulso de cubrir mis ojos, pero no bien hube salido de la puerta senti algo impactarse contra mi, algo calido y que derramaba humedas lagrimas... mi madre.
Senti mis ojos escocer y no era por la luz, sino por el calido sentimiento que de subito se habia formado dentro de mi y sin pensarlo correspondi al abrazo, con fuerza, mientras mis lagrimas se mezclaban con las de ella.
Pronto unos nuevos brazos se unieron al abrazo y supe que eran mi padre y Sey y los recibi ansioso... esta era mi familia, una familia que nunca antes conoci, pero que era tan mia como lo eran mis padres que deje en el reino de los volcanes...
El abrazo me parecio eterno, pero no duro sino meros segundos, segundos tras los cuales mi madre se separo y tras secar sus lagrimas me miro de arriba a abajo, y yo la mire. Su cabellera era roja como la mia, de un tono aun mas brillante y salvaje, sin duda perteneciente a la familia real del reino de los volcanes y yo era quien habia herededo esa lado de la familia...
Me senti identificado al estar a su lado, luego mire a mi padre, era identico a Sey, su cabello aun mas largo que el de mi hermano y su expresion en ese momento era de felicidad pura.
- Hijo... Suzaku... - susurro ella y tras acariciar mi mejilla retomo la compostura.
Tomando tanto mi mano como la de Sey, nos guio el trono, donde vi dos sillas, muy elegantes, al lado del trono real. Sey tomo su asiento, pero yo no, mi madre aun tomando del brazo me regreso a las escaleras donde Sey se incara minutos atras.
Sabia que debia incarme ante ellos, y asi lo hice. De reojo alcance a ver como Sey me miraba con alegria y como Yumi habia tomado su lugar, de pie a unos pasos detras de el.
Casi sin saber como supe que Yuki estaba detras mio, era mas un sentimiento que una certeza, pero no tuve mas tiempo de pensar, puesto que un destello llamo mi atencion.
En el brazo de mi padre aparecio ese hielo extraño que viese antes con Sey, era brillante, pristino y casi etero... sabia que pasaria y lo esperaba.
En un rapido movimiento mi padre clavo el hielo en mi cuello y como habia sucedido dias atras, el hielo no me provoco ningun rasguño.
Satisfecho, retiro el hielo y extendio su brazo, el hielo que segundos antes pasara por mi garganta comenzo a brillar y cambiar de forma, hasta que en la mano de mi padre reposaba una sencilla corona como la de mi hermano, pero mucho mas cristalina y fragil. Fue cuando mi madre se acerco y tras encender una llama tan roja como su cabellera envolvio la corona, la cual en lugar de derretirse o romperse, cambio de tonalidad y consistencia hasta convertirse en una corona platinada y brillante, con piedras preciosas como rubies y citrinos.
-Ante ustedes, mi reino, mi gente, les presento al principe perdido y la promesa de un brillante futuro... el principe Suzaku!
Tras dichas palabras senti como la corona se colobana en mi cabeza, y la mano de mi padre, quien me invitaba a ponerme de pie.
Luego me vi guiado a la otra silla, justo al lado de mi madre, y tome asiento, viendo por primera vez a la gente que estaba en la sala... habia una mezcla de gente que claramente era de la realeza junto con los sirvientes del palacio, todo logrando un mosaico de colores completamente hermoso.
A mi lado, Yuki tomaba la misma postura que su hermana, todos juntos escuchando las ovaciones de la gente... la familia real de nuevo estaba completa... y poco sabia yo lo mucho que esto iba a cambiarme y lo mucho que habria de experimentar en este nuevo hogar.
Luego de la ceremonia, y tras un rato mas de convivencia, mis padres indicaron a Yuki que me mostrara mis aposentos, por lo que tras una leve reverencia y un calido abrazo, segui a mi guardian, sabia que de ahora en delante, dependeria mucho de el y ansiaba hacerme su amigo a toda costa y lo mas rapido posible...
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