Seguí las órdenes de mi hermana, y fui directamente a cambiarme, me sentía raro, ya que la verdad nunca creí que el maldito lograra encontrar a su hermano...
-El maldito lo consiguió, debe estar muy feliz; espero que lo este después de que cambio completamente nuestras vidas y esta vez no es la excepción.
Termine de vestirme y llegue a la habitación en donde ya me esperaba el... Suzaku... no sabia que debía hacer así que debía seguir las órdenes de mi hermana, después de todo ella sabia mas de estas cosas que yo. Le ayude a vestirse y tan rápido estuvimos listos salimos de ahí para encontrarnos con ellos, sabia que nos estarían esperando. Yumi ya estaba ahí ya solo faltaba Sey quien salió de la habitación rápidamente, caminamos en rumbo al salón por lo que parecía eran los pasadizos secretos en los que jugábamos cuando niños, sin pensarlo voltie a ver a mi hermana, pero ella parecía muy concentrada en lo que estaba haciendo, la expresión de su pálido rostro estaba muy seria, casi podría decir que estaba triste, podía sentirlo...
Entonces fue cuando llegamos ahí, podía sentir en todo mi ser una fuerte ansiedad y desesperación, todas aquellas cosas como banquetes y ceremonias simplemente no eran para mi, siempre terminaba escapando de esa clase de cosas en el pasado. Aunque mi padre y mi hermana me regañaran y me dijeran hasta el cansancio que ese era mi deber, la verdad era otra... LO ODIABA!!!
Vi como se encendían los reflectores para enfocar a Sey quien entraba a paso firme y detrás de el mi hermana tomando su papel de guardiana, Sey trataba de explicar la situación y que era lo que había encontrado en su viaje y fue entonces que descubrió la verdad... que el príncipe perdido había regresado con nosotros y eso me hacia responsable de el. Fue entonces que nos obligaron a hacer nuestra entrada. Pude observar con el cada vez se ponía mas tenso era mas que obvio que el no estaba acostumbrado a estas cosas, pero algún comentario de mi parte tal vez hubiera estado mal o simplemente lo pondría incluso mas nervioso. El camino un tanto indeciso pero lo hizo y yo le seguía a una distancia prudente, fue entonces que la escena de melodrama apareció...
Apareció el tan famoso abrazo familiar y la prueba del Rey para cerciorarse de que era el príncipe verdadero, el príncipe perdido.
Entonces fue cuando se hizo el anuncio oficial...
-Ante ustedes, mi reino, mi gente, les presento al príncipe perdido y la promesa de un brillante futuro... el príncipe Suzaku!
Entonces le colocaron la corona y eso sello el estatus de aquel joven que el príncipe Sey había traído al palacio, el cual ahora formaba parte de la familia real y su lugar como segundo al trono del Reino de los Glaciares. Pronto el fue guiado hasta el trono que estaba situado al lado del de su madre y yo me vi obligado a seguirle y ponerme detrás de el. Yo se que el pobre no tiene la culpa pero realmente odio este trabajo, apesta y es de por vida.
-awww...
Suspire, pero voltie a ver a mi hermana gemela , ahí tan altiva, siempre a la altura de la ocasión, eso me dio fuerzas para continuar con todo aquel show de la ceremonia al cual ni le estaba prestando atención.
Al cabo de un rato la ceremonia concluyo haciendo así que todos los aldeanos e invitados de clase alta se fueran a casa y en ese momento la Reyna me miro como si estuviera agradecida de que estuviese así, fue algo raro, para luego decirme:
-Yuki-kun, por favor lleva a mi hijo el príncipe Susaku a sus aposentos, cuídalo por favor no queremos que se vuelva a ir de nuestro lado...
-Si mi Reyna!
Dije poniéndome a sus pies al mismo tiempo que me llevaba la mano al pecho para mostrarle mis respetos. La Reyna camino hasta Susaku y le abrazo nuevamente y le dijo que me obedeciera que yo le ayudaría en cualquier cosa que necesitara, que yo era su guardián. Y una vez dicho esto nos dejo a solas. Yo quería salir de ahí corriendo, hablar con mi hermana, pero no... Ahora tendría que cuidar a un príncipe malcriado así como ese estúpido de Seiryuu que tanto odiaba. Me levante presuroso y si mas preámbulo me dirigí a el...
-Sígame Príncipe Suzaku-sama!
Le dije mientras emprendía mi camino hasta su habitación, caminando nuevamente por aquellos pasadizos que ya conocía muy bien.
El trayecto fue silencioso, podía notar que estaba nervioso y un poco confundido entonces fue cuando me atreví a hablarle, después de todo mi vida estaba atada a la suya por el resto de mi existencia.
-Príncipe Suzaku-sama, ha sido un día con muchas emociones, será mejor que descanse en su habitación a la cual hemos llegado (abrí la puerta), espero que le sea cómoda y sus pijamas están en la cama para que pueda cambiarse de ropa, si quiere que le ayude a hacerlo con mucho gusto puedo hacerlo!
Le dije haciendo una reverencia e invitándole a pasar primero a la habitación...
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