Capitulo 41

Lo mire, era magnifico, unico, algo que nunca antes habia visto, la tenue luz del amanecer lo hacia resplandecer con aura tan magica como imposible... sus altas torres y sus bellos jardines de exoticas flores cristalinas que jamas imagine me envolvieron, distrayendo mi mente de cualquier otro pensamiento mas que el de mi nuevo hogar....

Vole tras mi hermano y Yumi siguiendolos mas por instinto mientras mis sentidos se llenaban de este lugar, por lo que no me di cuenta que entrabamos a una parte solitaria del palacio hasta que aterrizamos y cambiamos a nuestra forma humana.

Justo cuando me acomodaba mi bolsa senti algo extraño envolverme, era como su un aura se apoderada de mis sentidos, como si algo grande y poderoso vinera hacia a mi. De inmediato gire mi cabeza solo para ver como alguien abrazaba a Yumi, un chico de cabello rubio, un poco mas alto que ella pero aun asi mas pequeño que Sey y yo.

Tan solo verlo supe que era el, que de el venia esa presencia y de inmediato supe quien era...

- Yumi... él es mi...

No pude acabar la pregunta, la chica volteo a verme y de inmediato procedio a presentarnos, era el, Yuki, mi guardian. Eso explicaba lo que sentia, era bien sabido que todo dragon tiene un nexo especial con su guardian, y podia sentirlo, podia saber con solo verlo que el seria mi nuevo mejor amigo. El me miro y de inmediato me brindo una reverencia

- Oh! Disculpe alteza, no sabia que fuera usted... - dijo el y me senti algo cohibido, primero por ser tratado asi con tanta deferencia, si, Yumi ya antes me habia tratado asi, pero era extraño verlo a el hacer eso, ademas, el ambiente donde estabamos me hacia sentir algo fuera de lugar, en segunda por lo que habia dicho... ¿Es que acaso el no habia sentido la misma conexion que yo senti? Quizas no, quizas no era algo importante, tal vez algo que sentia al verme envuelto entre tanto lujo.

Yumi entonces le ordeno guiarnos a la habiatcion de Sey, mientras ella se iba, no entendia que pero sabia que algo habia pasado, ella se comportaba mas distante con mi hermano, quizas solo eran cosas de la realeza, yo no sabia como eran las cosas en este mundo nuevo y ajeno al mio.

Vi como Yuki comenzo a caminar, pero Sey no se movio, no supe que hacer, queria quedarme y platicar con el, preguntarle que tenia, pero algo mm dijo que debia seguir a Yuki, y eso hice.

Pude ver que el rubio tambien miro con incertidumbre a mi hermano, pero no comento nada y comenzo de nuevo a caminar. Ambos recorrimos pasillos que parecian secretos, como si etsuvieran reservados para los guardianes, como una forma de moverse dentro del castillo sin ser detectados, sin molestar a los demas habitantes del lugar.

Pronto olvide a mi hermano y me centre en todo lo que veia, algunos cuadros, ventanas y reliquias desfilaban ante mis ojos mientras mi cuerpo seguia a Yuki casi por inercia, sin verlo siquiera, como si siempre supiera donde estaba y hacia donde iba.

Luego de unas cuantas vueltas llegamos a una habitacion, era amplia y muy lujosa, tenia varias habitaciones dentro de la misma, en ese momento entramos por una puerta secreta directamente en la estancia, donde muebles de tonos calidos contrastaban con las blancas paredes, amplias ventanas deban vista a los impresionantes jardines, quede fascinado, entonces lo mire, era un cuadro muy hermoso de Sey junto con los que no podian ser otros que mis padres, mi madre estaba sentada en un bello sillon mientras Sey de apenas unos 6 ó 7 años estaba de pie junto a ella, mi padre estaba de pie tras el sillon, luciendo imponente y muy importante, su largo cabello plateado era identico al de Sey y su traje era de un color blanco con aplicaciones carmesi, algo se movio dentro de mi al verlo, era extraño, como si lo conociera de toda la vida.

Pero el sobrecogimiento que sentia aumento al ver a mi madre, alli estaba, bella, unica, de hermosos cabellos tan rojos como los mios, su tez mas oscura que la de los otros, pero su mirada aunque amable y protectora denotaba la fiereza del fuego...

Me deje llevar por mis pensamientos hasta que la voz de Yuki me regreso a la realidad, me gire a verlo y espara ver la misma aura de tranquilidad que vi en el cuadro, pero su mirada era dura, diferente, como si hubiera algo molestandolo mucho.

- Oh, lamento haberme distraido, es que... bueno, es que todo es tan diferente aqui - le dije tratando de disculparme, pero el siguio impasible, pero no por ello grosero, al contrario, era muy pero muy educado, como si estuviera enojado de verme o tal vez de perder si libertad y ahora estar atado a mi...

- Su alteza, permita ayudarle a arreglarse, pronto se celebrara su presentacion ante los reyes, debemos vestirle de acuerdo a la ocasion, si me lo permite dejem llevarlo al baño para ayudarle con su aseo

Me sonroje al oir eso... sabia que los guardianes ayudaban en muchas cosas, pero jamas imagien que tambien ayudaran en eso, me dio verguenza, pero lo segui, no sabia que ma shacer, este era todo un mundo nuevo, y ahora era mi hogar...

Capitulo 40


Habian pasado ya dias, meses, años... y ella no regresaba, comenzaba a extrañarla demasiado. Queria ir en su busqueda pero ni mi Padre, nisiquiera el Rey me lo permitian, incluso mis maestros, los altos sacerdotes me lo permitian, pero era más que evidente que me moria sin ella a mi lado, despues de todo eramos gemelos, nacidos con minutos de diferencia de nuestra bendita madre al cual nuestro Dios la tenga en su gloria. Mi madre murio al darnos a luz y mi hermana tomo su lugar, para mi ella es como mi madre, ella es lo unico y más preciado que tengo, moriria si algo le pasara y aunque ella es mayor que yo (por minutos), siento que es mi deber protejerla.

-Awwww!!!, Como la extraño!!!... deberia buscarla???

Mire al cielo en busca de una respuesta, desde donde me encontraba, ahi en el campo de entrenamiento, acostado entre la nieve y el duro hielo que lo cubria tambien. Cerre mis ojos repetidamente desceando que mi sueño se volviera realidad, pero cuando los abri una tercera vez, no podia creer lo que veian mis ojos...

-Eh!!! Hermana???

Habian descendido a unos cuantos metros de donde me encontraba, pero sabia que esa silueta dragonica, ese resplandor y esos mechones rubios le pertenecian a ella.

-Yumi...Hermana!!!!

Le llame con fuerza, nunca me habia sentido más feliz de verle.

-Yuki!!!, Me alegra verte hermano!!! te extrañe mucho!!!

-Y yo a ti!!! No sabes lo dificiles y malvados que son esos tontos sacerdotes conmigo desde que te fuiste, todo lo que decian era, Entrena!, Entrena!, Entrena!, Entrena!... aaahhh! estoy harto de
ellos, almenos ahora que haz llegado tu no estare entrenando solo.

Sabia que eran niñerias, pero comence a quejarme para hacerle sentir de nuevo en casa, habia sido un largo viaje para ella. Al pensar en lo desconsiderado de aquel estupido principe en averse ido como se fue y sin decirle a nadie es el colmo, y más fue mi furia al saber que mi hermana tenia que ir en su busqueda, eso fue lo que desato mi furia contra el, pero como Guardianes no se nos permite ir en contra de los desacatos reales, es más tenemos que acatar los que nos pida nuestro amo y con mayor razon lo que diga el rey.

-Si, lo se!!!. Entrenare contigo.

Desde que Seiryuu se fue habia sido un infierno para nosotros, el muy desconsiderado se fue sin pensar en las consecuencias de sus actos, dejando atras a mi pobre hermana cargar con todo y hasta la culpa de sus actos, pero el muy bruto ni cuenta se dio, el simplemente se fue en busca de un hermano el cual talvez ni encuentre. Maldito bastardo, pero algun dia me las pagara por hacer sufrir a mi ehrmana de tal manera, pero ella nunca me motraba sus tristezas ni sus descontentos, ella siempre acataba las reglas por más tontas que estas fueran y sin importar que, pues era su misión, aquella mision que no nos dejaban olvidar, nisiquiera nuestros cuerpos nos dejan hacerlo pues estas marcas que nos señalan como guardianes de la realeza nos lo permiten.
Depronto escuche una voz...

-Yumi...El es mi...

-Aaahh! es cierto. Yuki, hermano mio; desde hoy tu tarea como Guardian del principe Suzaku ha comenzado...

-De que hablas hermana??

Le mire atonito, no sabia a que se referia, me tenia un poco desconcertado.

-Dejame presentarte al principe Suzaku!!!

Reaccione de inmediato, el maldito lo encontro, no sabia que decir, le queria preguntar miles de cosas a mi hermana pero las palabras simplemente no salian de mi boca. no fue hasta que voltie a verle que las palabras volvieron a mi...

-Oh! Disculpe alteza, no sabia que fuera usted...

Depronto le vi, atras de ella, estaba él, el Principe Seiryuu, al cual voltie a verele un tanto desafiante, pero sin olvidar mi estatus le hice una reverencia y continue con mi charla al voltear a ver a mi hermana pero ella me miro decidida y me dijo...

-Pordrias llevarlos a la habitación del principe Seiryuu, Yuki!. Tengo asuntos que resolver, me retiro por ahora.

Ella avanzo hasta la puerta y yo me dirigi al Principe Suzaku para mostrarle el camino.

-Por aqui alteza...

Comenzamos a caminar, pero él no se movia, El principe Seiryuu no se movia y eso me intrigaba...

Capitulo 39


Ya en mi habitación, la noche anterior a la partida, no podia dormir. Aquellos momentos a su lado habian sido maravillosos, no queria dejarlos ir asi como sin nada, me sentia muy sola y vacia, de hecho... muy muy vacia. Pero solo me quedaba un camino y ese era la resignación ante aquella situación; queria llorar, llorar hasta que las lagrimas ya no pudieran brotar más de mis ojos pero estas simplemente no salian puesto que ya sabia lo que me aguardaba en casa, en aquel reino, en aquellas tierras blanquesinas, las que alguna vece me dieron amistad, que me mostrarón cariño, y sobre todo me mostraron un sin fin de veces el camino que debia tomar. Y aqui estoy una vez más tratando de tomar el camino correcto, el que debo tomar, el que me enseño mi padre y el que esta marca representa.

-Creo que estoy lista!

Me dije a mi misma acercandome a la ventana para ver el amanecer de aquellas tierras las cuales sentia que nunca volveria aver, diciendo adios a aquellos inolvidables momentos a su lado. Tome mi maleta y camine a la salida para esperarles con paciencia a que estuvieran listos. y una vez ahi los tres, partimos con destino a nuestro "Hogar".
Mire sus tiernos ojos una vez más, dejandole saber mis sentimientos por ultima vez.

-Sayonará...

Dije en un susurro para que nadie me escuchará, y ahi termino aquel hermoso sueño del cual nunca quise despertar. Volamos un par de días, despues de todo hablamos del reino de los Glaciares el cual no esta muy cerca que digamos, hasta que por fin no muy lejos de donde nos encontrabamos, ya incluso se podia ver la frontera.

-Ya casi llegamos mis Principes, estamos muy cerca.

Dije sin mirarles, no queria hacerlos, tenia miedo de no querer regresar ahi y salir huyendo con él, tenia que ser fuerte para poder cumplir con mi misión.
Sin más demora llegamos al castillo, nadie nos esperaba por ello no habia mucha gente en donde habiamos decendido, que era en el patio de entrenamiento de los guardines, me parecia un lugar muy seguro en las tierras más altas del castillo.

-Aqui nadie nos encontrara altezas, pero deberian apresurarse a encontrar a sus padres, quien de seguro estan ansiosos por verlos.

Les dije nuevamente sin mirarle a los ojos, pero entonces fue cuando una voz me saco de mis pensamientos.

-Yumi...Hermana!!!!

Voltié sin pensarlo, podia reconocer esa voz en donde fuese, sabia que era el... Mi adorado hermanito Yuki.

-Yuki!!!

Corri a abrazarle, pues habian pasado años sin verle desde que me habian mandado fuera del castillo al encomendarme tan misión.

-Me alegra verte hermano!!! te extrañe mucho!!!

-Y yo a ti!!! No sabes lo dificiles y malvados que son esos tontos sacerdotes conmigo desde que te fuiste, todo lo que decian era, Entrena!, Entrena!, Entrena!, Entrena!... aaahhh! estoy harto de ellos, almenos ahora que haz llegado tu no estare entrenando solo.

-Si, lo se!!!. Entrenare contigo.

Le dije revolviendo un poco de sus rubios cabellos, mientras el reia un poco. depronto escuche como detrás mio me decia...

-Yumi...

Voltie a verle y era el Suzaku quien se acercaba a mi un tanto curioso, le mire fijamente mientras el me hacia una seña que no lograba comprender del todo. no fuehasta que me dijo...

-El es mi...

Fue entonces cuando capte lo que trataba de decir.

-Aaahh! es cierto. Yuki, hermano mio; desde hoy tu tarea como Guardian del principe Suzaku ha comenzado...

-De que hablas hermana??

Yuki me miraba un tanto desconcertado, pues no habia notado las dos figuras que estaban atras de mi.

-Dejame presentarte al principe Suzaku!!!

El me miro atonito, pues el no creia que fuera a volver. Y yo dejaba que el principe Susazu pudiese ver en mi hermano la ayuda que el necesitaba y lo orgullosa que me sentia de el, despues de todo el se habia esforzado mucho durante su entrenamiento, siempre ha sido asi, a él siempre le costaba un poco más de esfuerzo pero eso lo hacia merecedor de todo.

-Oh! Disculpe alteza, no sabia que fuera usted...

Depronto el vió a Seiryuu-sama y le inclina para darle la bienvenida, pero la verdad a mi me invadia de ansias otra cosa. Por el verdadero motivo del regreso del Principe Seiryuu. Volyie a velos, pero sin hacer contacto visual con él.

-Principes mios, esperen porfavor en sus habiataciones mientras yo anuncio su llegada, obviamente no dire nada de Suzaku-sama para que sea usted Principe Seiryuu-sama quien les de la noticia a sus padres. Pordrias llevarlos a la habitación del principe Seiryuu, Yuki!. Tengo asuntos que resolver, me retiro por ahora.

Hice una pequeña reverencia y camine hacia la puerta, mientras Yuki me mostraba a Suzaku el camino a la habiación...

Capitulo 38

Pude sentir la presencia de Suzaku aproximarse y solte la mano de Yumi. Nuestra relacion debia ser un completo secreto, al menos hasta encontrar la manera de rechazar nuestro destino y poder estar juntos sin remordimientos, sin el peligro de ser separados o algo peor.

Cuando mi hermano aparecio ante nosotros Yumi tomo una actitud propia de su rango y aunque senti una enorme punzada en mi corazon, sabia que era algo necesario. Con un asentimiento permiti que Yumi dejara su reverencia.

Si algun lugar de mi corazon lo habia olvidado, sus frases me recordaron mi deber, me recordaron que aun tenia cosas que hacer antes de poder oponerme a mi destino, y una de ella era llevar a Suzaku a casa....

Guiando a los dos fuimos rumbo al hotel, y cada paso me hacia sentir raro, yo era el simbolo de la hipocrecia hecha dragon, yo, quien renegaba sus destino y estaba dispuesto a enfrentarlo y negarlo, llevaba a mi hermano a la misma carcel de la que desesperadamente deseaba escapar.

Esa noche la pasamos en el hotel y a la mañana siguiente tomamos nuestras cosas y partimos rumbo al reino de los glaciares, aun y cuando sabia lo que significaba una parte de mi sentia jubilo.

Hacia años que habia dejado ese lugar en busca de mi hermano, prometiendome no volver hasta encontrarlo. Muchas noches pase en vela temiendo jamas poder hacer este sueño realdiad y ahora estaba con el, con Suzaku... no, con Axel, ese era su nombre, el nombre que el conocia, con el que habia crecido.

El viaje seria corto, los tres viajariamos como dragones, mas alla de las nubes... hacia tiempo que no usaba esta forma para viajar, mis alas se sentian algo doloridas, desacostumbradas al movimiento tras haber pasado meses sin usarlas, pero a su vez, el viento en mi rostro me daba una sensacion poderosa de libertad.... aun y cuando era un dragon de hielo, me sentia completamente libre volando....

Mis ojos vagaron del infinito cielo a la figura imponente que era Axel, su forma de dragon era practicamente identica a la mia, pero su piel era roja, sus alas tambien rojas mandaban brillos carmesi cada vez que aleteaba, y una aura de fuego lo envolvia, era tenua, pero ahi estaba, en sus alas y su espalda.. al contrario de mi, quien tenia hielo en mis alas y un vapor glaciar cubria mi cuerpo.

El simbolo del espiral brillaba de un negro obsidiana, hermoso, unico, el simbolo de nuestra estirpe, de nuestro hogar.

Yo mismo tenia ese simbolo, el mio era tambien negro, pero con brillos plateados. Con una sonrisa aun en mi rostro observe a Axel solo para desviar mi mirada hacia Yumi, su forma de dragon era mas esbelta, delicada, pero sin duda poderosa, un aura de hielo la cubria, haciendola lucir espectacular.

Suspire para mis adentros, lo que veia era el simbolo de mi felicidad... mi familia y la chica de mis sueños, todos junto, en armonia... y desee mas que nada que ese viaje jamas terminara.

Pero tras un par de dias las fornteras del mi reino aparecieron a la distancia, era mi castillo, mi hogar... mi prision.

Capitulo 37



Todo aquello sucedió muy rápido, aquello era un sueño tan bello del cual no podia despertar y tampoco es como si qusiera, por primera vez en mi vida me sentia completa y feliz, pero dentro de mi sabia que la realida era otra... Cada vez que saliamos a caminar, las horas me parecian dias y los dias me parecian años a su lado, pero tarde o temprano nuestra relacion se vera forzada a tomar otro rumbo, baje un poco la mirada sin que el lo notará, coloque mi mano en mi pecho, estrujando un poco mis ropas, porque sabia que ahi se encontraba, aquella marca que simplemente no nos dejaba ser feliz.

-Quiero ser feliz...


Susurre en voz baja, pero el no me escucho. Aprete su mano un poco y fue entonces que nos vimos interrumpidos.


-Susaku, haz vuelto!

Dijo él, soltando mi mano para irle a abrazar con efusividad.


-Principe Suzaku, es un placer saber que ha regresado con bien, disculpe mis vestimentas.

Le dije en voz baja mientras inclinaba un poco mi cabeza para que nadie sospechara, sabia que aquella llegada habria de marcar mi destino, que aquel sueño llegaba a su fin como aquel atardecer en aquel momento.


-Creo, si me permiten sugerirlo, que ha llegado la hora de volver ; despues de todo me han ordenado que sea inmediato nuestro regreso.

Lleve mi mano al pecho sobre aquella infeliz marca, sabia que ese era mi lugar, yo mejor que nadie lo comprendia, pero era doloroso, tanvez más de lo que yo podia imaginar.

-Susaku-sama, su devoto guardian, mi hermano Yuki le espera!

-Seiryu-sama, su padre le espera con fervor, y ahora con la reciente sorpresa que le lleva creo que es lo más conveniente.

Volvi a decir en voz baja y guarde silencio aguardando alguna respuesta de cualquiera de los dos, depués de todo ellos son y siempre serán los Principes del Reino de los Glaciares, por los cuales yo mi hermano lo arriesgaremos todo, incluso la vida misma si es necesario.

-Creo que seria lo más conveniente, dadas las circunstancias.