Entramos al baño y todo era tan raro, me veia a mi mismo como alguien completamente diferente, ahi, de pie, en medio de aquel lujoso baño de bellos azulejos y magnificas fuentes y a mi lado mi guardian, quien me desvestia y me limpiaba.Todo era exraño y me senti avergonzado de tanto lujo, jamas en mis mas locos sueños me imagine estando asi, pero ahora lo estaba, ahora era el principe de un reino extraño, enfrentando desafios que jamas imagine.
El agua calida me relajaba, pero no demasiado, desde que entre al palacio, desde que conoci a Yuki, desde que vi la habitacion, unos nervios imposibles de contener se apoderaron de mi.... y aunque las manos ajenas de mi guardian ayudaban a calmarme un poco, lo unico que podia pensar era el encuentro con mis padres.
Pronto em vi de pie con una toalla en mi cintura en el dormitorio de Sey, esperando que Yuki eligiera mi ropa, entobces vi entrar a mi hermano y me senti un poco mas calmado.
Aun y cuando el era un poco mas bajo que yo, lucia un aura espectacular, propia de su... de nuestro rango.
Me sonrio mientras tomaba una toalla y se dirigia al baño, mientras Yuki habia regresado al cuarto con unas ropas finas y muy bellas, de colores sobrios, los negros y los rojos abudnaban, pero habia un poco de plateado en la capa y otras prendas.
De nuevo me deje hacer mientras oia a Yuki decirme que era muy importante que luciera lo mejor posible para conocer a mis padres, yo asentia aun mas nervioso mientras el ruido del agua inundaba la habitacion.
Pronto mi hermano hubo salido del baño y se dispuso a arreglarse, me extraño ver que Yumi no estaba con el y al parecer el adivino mis pensamientos porque de inmediato explico que Yumi estaba arreglando unas cosas y no debia tardar, ademas agrego con una sonrisa sincera que tras los años de viaje se habia vuelto alguien absolutamente independiente y podia arregñarse a si mismo.
Sonrei solo para soltar la carcajada al verlo tener problemas con su capa y lo mal acomodada que estaba su corbata.
Ya completamente vestido me acerque y le ayude en las pocas cosas que se veian mal, el me agradecio y juntos reimos con ligereza, era extraño, pero el vinculo entre hermanos que teniamos habia crecido mucho desde que nos conocieramos y ahora sentia que lo conocia desde siempre y me sentia feliz de estar con el, tenia a mi hermano y eso me hacia feliz.
Me mire entonces al espejo, mis ropas eran similares a las suyas, slo que el vestia de blanco con azul. Un pantalon de vestir bien planchado, una camisa con su corbata y una tunica real algo larga, para finalizar una bella capa con hermosos diseños, y, en la cabeza de Sey, una sencilla corona dorada con perlas y otras joyas blanquecinas y plateadas.
Lejos estaba la imagen de aquel viejo que conoci, tampoco se parecia al joven sin preocupaciones con quien convivi, en ese momento era ni mas ni menos que el principe Seiryuu y por un momento no supe como reaccionar.
De pronto sono la puerta al abrirse y en ella aparecio Yumi, ella tambien vbestia distintas, sus ropas elegantes, auqnue lalgo escasas, le daban un aire peligroso pero a la vez muy exotico, su armadura era ligera pero se veia resistente.
Sonrio con cortesia y tras indicarle a su hermano que se arreglara con rapidez, nos aviso que todo estaba listo para la reunion y que solo necestabamos esperar a Yuki y podriamos presentarnos en la camara real.
Mis nervios subierona las nubes y comence a dar vueltas pro la habitacion, estaba nervioso, muy nervioso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario