
No sabia que hacer, la verdad era que no sabia como ser un guardian, que debia hacer o como me debia de comportar, era algo extraño, era cierto que durante mi entrenamiento los sacerdotes nunca fueron tan severos conmigo como lo fueron con Yumi, pero si me diciplinaban ya que estos ultimos años estuve al mando del mismo Rey.
Despues de años desde su desaparición, pense que no volveria, pero cuando obtuve una conciencia y me dijeron mi deber y obligacion hacia un principe el cual estaba perdido, yo podia sentir su presencia a lo lejos, pero no sabia donde exactamente podria estar, mucho incluso creian que estaba muerto, pero yo no, nunca lo crei; con el paso del tiempo me hice un tanto eseptico a que volviera, pero cuando Sey se marcho todo empeoro.
Hubiera querido que las cosas hubieran sido distintas perono fue asi. Por ahora lo unico que puedo decir es que ser guardian es algo un tanto desconocido para mi, ya que lo unico que sabia era lo que Yumi me dejaba ver cuando trataba a Sey. Y era lo que intentaba poner en practica ahora.
- Su alteza, permita ayudarle a arreglarse, pronto se celebrara su presentacion ante los reyes, debemos vestirle de acuerdo a la ocasion, si me lo permite dejeme llevarlo al baño para ayudarle con su aseo.
Lo lleve al baño para poder ayudarle a desvestirse, y prepararle el agua para que limpiara su cuerpo.
-Alteza, ¿como le gusta el agua?
-Me gustaria un poco caliente, de hecho más caliente que fria, bueno sí...
Sonrei un poco ante su nerviosismo, no podia evitarlo, habia algo dentro de mi que me decia que nosotros dos debiamos estar juntos.
-Esta bien Alteza, creo que comprendi, mejor dejeme le ayudo a desvestirse...
-Emm...
Inmediatamente en sus mejillas se hizo notar un leve sonrrojo, despues de todo apenas me acababa de conocer.
-Alteza, le juro que no muerdo.
Le dije sonriendole, mientras gentilmente le quitaba aquella ropa sucia. Tome su mano mientras le dirigia a la tina en donde ya estaba todo listo.
-Si me lo permite Alteza, comenzare.
-S-sssí.
Le sonrei nuevamente, mientras tomaba aquel shampoo para aplicarselo en el cabello suavemente, masajeado cada parte de su cabeza, queria que disfrutara el baño, pues no queria arruinar el tan esperado momento. enjuage con cuidado aquella roja cabellera para luego colocarle una toalla en su cabello y enseguida prosegi a enjabonarle, cuando llegue a su torso para poder continuar hacia abajo no pude evitar un leve sonrojo, pero el estaba mucho más nerviso que yo, yo no queria asustarle por lo cual continue sonriendo.
Continue con mi mision, y una vez terminado, coloque la toalla en su cintura.
-Listo Alteza, ya solo falta que le traiga su ropa, si desea puede esperar en el cuarto, solo ire por su ropa.
Le abri la puerta para que el pasara, y asi yo ir por la ropa. Fue entonces que vi al Principe Seiryuu en la habitación.
-Conpermiso, ahora vuelvo...
Le dije haciendo una reverencia y luego dirigiendo al principe Seiryuu.
-Ya puede usar el baño Alteza, llamare a Yumi inmediatamente.
Le dije haciendo otra reverencia para luego dirigirme a la puerta.
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