Lo mire, era magnifico, unico, algo que nunca antes habia visto, la tenue luz del amanecer lo hacia resplandecer con aura tan magica como imposible... sus altas torres y sus bellos jardines de exoticas flores cristalinas que jamas imagine me envolvieron, distrayendo mi mente de cualquier otro pensamiento mas que el de mi nuevo hogar....Vole tras mi hermano y Yumi siguiendolos mas por instinto mientras mis sentidos se llenaban de este lugar, por lo que no me di cuenta que entrabamos a una parte solitaria del palacio hasta que aterrizamos y cambiamos a nuestra forma humana.
Justo cuando me acomodaba mi bolsa senti algo extraño envolverme, era como su un aura se apoderada de mis sentidos, como si algo grande y poderoso vinera hacia a mi. De inmediato gire mi cabeza solo para ver como alguien abrazaba a Yumi, un chico de cabello rubio, un poco mas alto que ella pero aun asi mas pequeño que Sey y yo.
Tan solo verlo supe que era el, que de el venia esa presencia y de inmediato supe quien era...
- Yumi... él es mi...
No pude acabar la pregunta, la chica volteo a verme y de inmediato procedio a presentarnos, era el, Yuki, mi guardian. Eso explicaba lo que sentia, era bien sabido que todo dragon tiene un nexo especial con su guardian, y podia sentirlo, podia saber con solo verlo que el seria mi nuevo mejor amigo. El me miro y de inmediato me brindo una reverencia
- Oh! Disculpe alteza, no sabia que fuera usted... - dijo el y me senti algo cohibido, primero por ser tratado asi con tanta deferencia, si, Yumi ya antes me habia tratado asi, pero era extraño verlo a el hacer eso, ademas, el ambiente donde estabamos me hacia sentir algo fuera de lugar, en segunda por lo que habia dicho... ¿Es que acaso el no habia sentido la misma conexion que yo senti? Quizas no, quizas no era algo importante, tal vez algo que sentia al verme envuelto entre tanto lujo.
Yumi entonces le ordeno guiarnos a la habiatcion de Sey, mientras ella se iba, no entendia que pero sabia que algo habia pasado, ella se comportaba mas distante con mi hermano, quizas solo eran cosas de la realeza, yo no sabia como eran las cosas en este mundo nuevo y ajeno al mio.
Vi como Yuki comenzo a caminar, pero Sey no se movio, no supe que hacer, queria quedarme y platicar con el, preguntarle que tenia, pero algo mm dijo que debia seguir a Yuki, y eso hice.
Pude ver que el rubio tambien miro con incertidumbre a mi hermano, pero no comento nada y comenzo de nuevo a caminar. Ambos recorrimos pasillos que parecian secretos, como si etsuvieran reservados para los guardianes, como una forma de moverse dentro del castillo sin ser detectados, sin molestar a los demas habitantes del lugar.
Pronto olvide a mi hermano y me centre en todo lo que veia, algunos cuadros, ventanas y reliquias desfilaban ante mis ojos mientras mi cuerpo seguia a Yuki casi por inercia, sin verlo siquiera, como si siempre supiera donde estaba y hacia donde iba.
Luego de unas cuantas vueltas llegamos a una habitacion, era amplia y muy lujosa, tenia varias habitaciones dentro de la misma, en ese momento entramos por una puerta secreta directamente en la estancia, donde muebles de tonos calidos contrastaban con las blancas paredes, amplias ventanas deban vista a los impresionantes jardines, quede fascinado, entonces lo mire, era un cuadro muy hermoso de Sey junto con los que no podian ser otros que mis padres, mi madre estaba sentada en un bello sillon mientras Sey de apenas unos 6 ó 7 años estaba de pie junto a ella, mi padre estaba de pie tras el sillon, luciendo imponente y muy importante, su largo cabello plateado era identico al de Sey y su traje era de un color blanco con aplicaciones carmesi, algo se movio dentro de mi al verlo, era extraño, como si lo conociera de toda la vida.
Pero el sobrecogimiento que sentia aumento al ver a mi madre, alli estaba, bella, unica, de hermosos cabellos tan rojos como los mios, su tez mas oscura que la de los otros, pero su mirada aunque amable y protectora denotaba la fiereza del fuego...
Me deje llevar por mis pensamientos hasta que la voz de Yuki me regreso a la realidad, me gire a verlo y espara ver la misma aura de tranquilidad que vi en el cuadro, pero su mirada era dura, diferente, como si hubiera algo molestandolo mucho.
- Oh, lamento haberme distraido, es que... bueno, es que todo es tan diferente aqui - le dije tratando de disculparme, pero el siguio impasible, pero no por ello grosero, al contrario, era muy pero muy educado, como si estuviera enojado de verme o tal vez de perder si libertad y ahora estar atado a mi...
- Su alteza, permita ayudarle a arreglarse, pronto se celebrara su presentacion ante los reyes, debemos vestirle de acuerdo a la ocasion, si me lo permite dejem llevarlo al baño para ayudarle con su aseo
Me sonroje al oir eso... sabia que los guardianes ayudaban en muchas cosas, pero jamas imagien que tambien ayudaran en eso, me dio verguenza, pero lo segui, no sabia que ma shacer, este era todo un mundo nuevo, y ahora era mi hogar...



