Capítulo 35

Sonrei y me levante tomando a Yumi por sus caderas, colocandola en el piso al lado mio, en algo tenía razón, no podía pasarme todo el día encerrado con ella, el dueño seguramente se preguntaria por mi e incluso querria entrar o algo a la habitación, eso era algo que no podia dejar que pasara.

Alejandome unos pasos tome de mi mochila la capa con la capucha y me la coloque, luego amare mi cabello y tomando una posición encorvada y terminando de colocarmeel disfraz me adelante a la puerta y tomé el pomo.

-Vamos a pasear pues - le dije con la voz rasposa y hueca que era la que usaba como el viejo Ryuuza, ella parpadeo un par de veces y casi pude adivinar sus pensamientos.

- No puedo salir como Sey cuando entre como Ryuuza, asi que salgamos así, y luego en las afueras me cambio, ¿esta bien? - le dije y gire la perilla saliendo con paso lento, arrastrando los pies un poco.

Cuando llegue a la recepción el dueño del hotel me saludo con gran entusiasmo, indicandome que pensaba yo estaba enfermo, ya que no baje a cenar. Yo le dije que solo era debilidad de mi edad y me despedi argumentando que saldria a pasear.

Luego caminamos juntos hacía las afueras del pueblo, el día apenas despuntaba y aun no abrían todas las tiendas.

Yumi permanecio callada casi todo el recorrido, no sabía en que pensaba pero aun así el ambiente era calmo, la brisa refrescaba nuestras pieles, el sol danzaba entre las nubes.

Pocos minutos despúes entre a una pequeña tienda y compre un sombrero pequeño y realmente generico junto con una capa larga. Yumi me miraba un poco sin saber que hacía, pero yo sonreí y al salir corri hacía la salida del pueblo, donde con rápidez me puse la capa sobre mis ropas desgastadas, acomode mi cabello bajo el sombrero, el cual no era tan grande por lo que no me cubria el rostro.

Al verme en el reflejo del agua pude ver que realmente lucía joven, lucía como alguien de mi edad.

Cuando entre de nuevo a encontrarme con ella vi un levisimo sonrojo coronar sus mejillas, seguramente en lasmias también había uno. hacia mucho que no usaba ropa que dejara ver mi verdadero ser. Pero no podía andar con Yumi como un viejo.

-Jeje... este, ¿Luzco bien? ¿No me veo muy raro? - pregunte algo cohibido, pero ella nego con la cabeza, diciendome que lucía bien... fue entonces que me acerque a ella y le ofreci mi brazo, caminaríamos juntos por el pueblo, como una pareja... felices...

Así pasamos gran parte de los días que Axel no estuvo con nosotros... por las mañanas desayunabamos en la habitación, las tardes eran para pasear y disfrutar.... las noches eran una entrega mutua de amor y pasión. Un ritual donde le mostraba lo mucho que la amaba y que sentia por ella.

Los días eran hermosos, tranquilos, un sueño maravilloso que no queria terminar...

Capitulo 34


-Sey... yo...lo siento...yo...

Pero en ese momento sorpresibamente me beso, en un beso calido y puro, tanto que le presenti y me deje llevar. Cuando nos separamos o pude evitar sonrojarme y sonreir como tonta, lleve mis manos hacia mi rostro y voltie hacia un lado.

-Sey-chan...

susurre... pero el tomo mi mano y puso su mano en mi mejilla y me volvio a besar pero esta vez en mi nariz, para luego volverse a sentar, yo realmente estaba un tanto desconcertada pero feliz, la abrumadora pena me invadia pero al final feliz.

-No tienes que disculparte

Me dijo aun con su calida mano en mi mejilla.

-Te amo... nada debe importar o hacerte sentir incomoda frente a mi.

me dijo, pero aquellas palabras hicieron que me sintiera extraña, era como si desde hace mucho tiempo esperara precisamente este momento y justamente esas palabras, no pude evitar que mis ojos se llenaran de lagrimas, pero el continuo acariciando mi mejilla y yo simplemente no pude resistirme. tome su mano y me levante para caminar hacia el, coloque su mano en mi cintura y me sente en sus piernas frente a el,tome su otra mano y la coloque en mi otro costado, mis manos subieron por su cuello, para hacer un poco su cabeza hacia atras, me acerque un poco a sus labios para susurrar...

-nee.. Sey-chan, me amaras por siempre?...

-siempre Yumi-chan...

Me contesto y yo le bese...

-Nee, Sey-chan, no nos podemos pasar aqui todo e dia, si lo hacemos podran sospechar algo sobre nosotros, no lo crees, porque mejor no salimos a pasear un rato, no te apetece???

Pregunte, pero lo que en realidad esta pensando era en etar a su lado en aquel sueño tan bello, porque pese a su respuesta yo sabia que las cosas tarde o temprano se acabarian, aun aquel sueño me presegia y podia sentir la presencia de los sacedotes y la prometida que Sey tenia esprando en casa... por ahora solo queria estar con el.

Capitulo 33

Juntos nos sentamos a comer y no sabía que sentir.... Yumi me había traído el desayuno y algo cálido creció en mi cuando la vi junto a la puerta, con la bandeja en sus blancas manos, tan dulce y tiernas.... era la Yumi que siempre imaginé.

Pronto comenzamos a comer, pero por mas que intentara no podía separar mi vista de ella, completamente embobado, solo verla ahí, su cabello enmarcando su dulce rostro, toda ella mística y pura, que el comer estaba fuera completamente de contexto, mi espíritu se alimentaba se su imagen y con eso me bastaba para estar satisfecho...

-Sey-chan estas bien??? - escuche una voz casi a lo lejos que me hizo despertar de mi ensueño, me sonroje un poco, sintiéndome como un bobo... ella sonrió un poco justo antes que una ráfaga de viento entrara por la ventana y como un espíritu juguetón decidiera hacer de las suyas con las prendas.

Sin querer mi sonrojo se intensificó más al ver la nívea piel de sus piernas y algo más arriba expuesta ante mis ojos... cierto era que le había visto como el creador la trajo al mundo justo la noche anterior, pero esta nueva visión, enmarcada por sus blancas prendas y el dulce sonido de las aves fuera de la ventana era casi irreal.

-Sey...yo... lo siento... yo... - comenzó ella, pero yo la detuve levantandome un poco y cerrando mis labios sobre los suyos, en un beso casto, dulce, en el que intentaba darle todo cuanto sentía, cuanto ella provocaba en mi con su simple presencia.

Al separarnos ambos estábamos rojos, pero una sonrisa afloró en nuestros rostros, mano se posó en su mejilla y la bese, esta vez su nariz y me senté de nuevo.

-No tienes que disculparte - le dije aun con mi mano en su mejilla - te amo... nada debe importar o hacerte sentir incomoda frente a mi - le dije de nuevo, y vi como sus ojos se llenaban de lágrimas, pero no sabía si eran de felicidad o no.

No era tonto después de todo, sabia todo lo que implicaba estar juntos, sabía que había desobedecido las ordenes de mis superiores...

Pero el estar con Yumi era lo mejor de mi vida, no podía haber nada malo en seguir tu corazón, muy a pesar de que los sacerdotes cientos de veces me dijeron que debía llegar puro al matrimonio.

Esto era algo que ni Yumi sabía, porque no era cosa de ella, esto era solo sabido por el heredero al trono. Era normal creer que como príncipe podía tener cuanto deseara, pero no era así.

Acaricie de nuevo la mejilla humeda de Yumi, tratando de alejar esos pensamientos tristes y concentrarme en ella... y en lo que pasaría de ahora en delante.

Ahora que conocía el amor de Yumi, que había tocado su tersa piel, que hbía sido mia, no había forma de que pudiera dejarla ir...

Capitulo 32


Aun no podia creer loque habia hecho, mis manos, mi cuerpo, mi escencia se habia atrevido a tocarle, porque?, en mi mente divagaban todas esas preguntan, estaba tan absorta en eso que abri el gripo de la ducha dejando que el agua callera en mi rostro, aquello era como revitalecerme, cada gota de agua que llegaba a todo mi cuerpo me llenaba de vida.
Sali de mi trance un poco dejando que aquel liquido vital se llevara mis preocupaciones, por el momento deberia de preocuparme por los deberes de la mañana...

-Ya deberia de ser hora del desayuno...

Dije, mientras rapidamente terminaba de bañarme, y sacaba de mi bolso la ropa que habia traido.Me puse un vestido blanco ligero con mis botas blancas favoritas que me habia regalado mi padre... aahhh! mi padre, como le extrañaba, cepille mi cabello y le deje una nota en la mesita de noche para asi salir, dejando a Sey aun en la cama.

-Espero que ya tengan listo el desayuno.

Baje a la estancia y ahi se encontraba el dueño.

-Disculpe, me preguntaba si ya esta el desayuno, es que tengo que llevarselo a Se.... a mi Abuelo!

Esperaba que el no hubiera notado nada, casi cometia un error, pero el enseguida me contesto.

-Claro que si, el desayuno ya esta listo, porque no come el suyo en el comedor si gusta, yo le llevare a tu abuelo el desayuno.

-Oh! no hace falta me llevare los dos a la habitacion comeremos arriba, muchas gracias.

Dije caminando hacia el comedor para servir los almuerzos y subir.Inmediatamente subi las escaleras y abri la puerta.

-Oh...Sey-chan...

me sorprendi al verle listo, no pude evitar que en mis mejillas se notara el sonrrojo, depronto recorde todas aquellas preguntas que me habian invadido hace algunos minutos antes, fue entonces que escuche como el decia mi nombre.

-Yumi-chan...

-Aaahhh! si, te traje el desayuno! vamos a comer quieres!

Sonrei un poco, pero aun asi no podia ocultar mi preocupacion, talvez no era nada de que preocuparse o talvez si, no estaba muy segura de ello, pero almenos de lo que si estaba segura era del amor que yo sentia por el.

-Si, comamos Yumi-chan...

Camine hasta la mesita para dos que estaba ahi mismo en la habitacion, abri la ventana que estaba entçfrente de esta para dejar asi correr la brisa y asi tambien ver la vista desde ahi!

-Verdad que es hermoso, este reino es verdaderamente hermoso.

Tome el jugo de naranja que habia en la mesa y di un pequeño trago.

-No te parece? Sey-chan??

Me gire a verle, el me miraba fijamente pero no parecia escuchar lo que decia.

-Sey-chan estas bien???

Una fuerte brisa entro por la ventana, moviendo mi cabello y mi vestido, trataba de taparme lo mas posible pero era inutil, el viento habia hecho lo suyo, habia dejado ver practicamente todo.
Mi rostro enrojecio rapidamente, no podia evitarlo. Pude notar como sus ojos se abrieron.

-Sey...yo... lo siento... yo...

Dije bajando mi cabeza, mientras acomodaba mi vestido, aplizandolo un poco.

Capitulo 31

Dormi con una paz que jamas imagine... el tenue calor de Yumi a mi lado me llenaba de sensaciones que no podia ni describir.

La mañana llegó mas rápido de lo que hubiera deseado... la voz de Yumi resonaba en mis oidos, despertandome levemente, abri un ojo y la vi, tan bella y murmurando no se que cosas. Al verme se sonrojo levemente y me dijo que volviera a dormir, que ella tomaria un baño.

Yo asenti, recargandome de nuevo en la almohada... normalmente la habria seguido, pero estaba agotado, hacía muchos días que no descansaba y ahora mi cuerpo pedia a gritos dormir.
Ya cuando el sueño estaba por llevarme por completo que me parecio esxuchar su voz

"¡Necesito un baño!.... Por dios aun no puedo creer lo que hice?..." No supe que pensar, mi mente mas del otro lado que consciente, no supe si lo habia dicho en tono de sorpresa, vergüenza o arrepentimiento...

Cuando volvi a abrir los ojos Yumi no estaba mas en el cuarto. Me sente y lo primero que note fue una hoja en la mesita de noche.
"Baje a desayunar, el dueño vino y no pude negarme más... Te amo... Yumi"

Sonrei como bobo, sintiendo mis mejillas sonrojar, aun despupes de todo lo que habiamos hecho esa noche me podia sonrojar. Sin demora doble la hoja y la meti en mi mochila cuando tome algunas prendas y me meti a bañar. Unos 15 minutos más tarde sali completamente vestido, con ess prendas de viejo que había usado por tanto tiempo.

Sin mas me dispuse a salir, cuando vi a Yumi entrar con una bandeja... mi desayuno...

-Oh... Sey-chan... - habló a verme, y un sonrojo inundo sus mejillas, y por el calor que sentia en las mias seguramente yo también estana completamente rojo.


-Yumi-chan... - correspondi su saludo y sonrei, también ella y luego un breve silencio... pero no uno incomodo, sino uno... pacifico, nuestros ojos se fundía, yo la veía, a mi Yumi, la primera y única chica a quien jamas he amado y era mia, solo mia.


En esos momentos no había nada más, ni palacio, sacerdotes o deberes, solo eramos ella y yo, juntos...

Capitulo 30


-Te amo

Me susurro y yo le respondi a el...

-Yo tambien te amo

Depronto fue cuando me dicuenta de nuestra cama esta llena de nuestros fluidos mezclada con el agua que sin querer habiamos invocado, pero en un distro mivimiento Sey los mando al lavabo para asi terminar cubriendonos con la sabana que habia caido al piso.Estaba cansada, solo queria acurrucarme y dormir un buen tiempo, me abrace a el, sintiendo una gran paz y tranquilidad, la tranquilidad que el me proporcionaba, era un sentimiento que no cabiaria por nada, eso al igual que su eterno amor.
Depronto me senti algo que me incomodaba, no podia dejar de pensar en que en palacio nos espereban y casi podia ver a los sacerdotes reprendiendome de nuevo por haberme tardado y hacer cosas ilicitas con el principe...

-nooooo....

La mañana llego sin remedio, sabia que aquella tranquilidad no podia durar mucho, escuche como alguien murmuraba algo, y voltie a verlo, era Sey quien apenas podia abrir un ojo.

-eh!... no te preocupes no es nada sigue dormido...

Le dije, mientras me levantaba de la cama y tomaba mis cosas para caminar rumbo al baño.

-Necesito un baño!.... Por dios aun no puedo creer lo que hice???

Me dije a mi misma mientras caminaba un tanto apenada con rumbo al baño, pero creo que el me escucho.

Capítulo 29

Volé un tiempo, sin deternerme, ansioso por regresar junto a Sey y Yumi... había sido una extraña reunión con mis padres... una despedida llena de incertidumbre... me hacía sentir como si mi estomago diera vueltas kamikaze dentro de mi cuerpo cada vez que lo recordaba.

Durante mi viaje pense mucho en ellos, algunas veces incluso estuve a punto de regresar por lo mucho que los extrañaba, pero continue y logre lo que buscaba, ahora regresaba y en un principio no sabía que les iba decir... ¿Cómo decirles que encontre a mi familia y que resulta soy el principe del reino de los glaciares?

Cerca del anochecer me detuve a descansar, me detenía unas pocas horas cada noche para llenar energías antes de continuar, el reino de lo prados estaba ya solo a medio día de camino, pero tenia muchas cosas que pensar.

Todo había sido tan súbito, no había pasado mas que un día y una noche con mis padres, explicando todo, recogiendo lo que necesitara, dejando todo en orden... Y luego la despedida y la promesa de volvernos a ver algun día...

Pero solo eso, promesas al aire, no se que va a ser de mi vida ahora que vaya a "mi reino" no se cuando podre verlos de nuevo, ni siquiera si podre hacerlo.

Sonrei con melancolia, sosteniendo la única foto que recogi de mi hogar, era algo vieja, cuando yo tenia cerca de 10 años, no quize tomar mas, deseaba que ellos tuvieran todo recuerdo mio cuanto pudieran. Pronto me deje arrastrar por la negrura de la noche.

Al amanecer comi en un pequeño restaurante y retome mi viaje, llegar al pueblo donde me encontraria con Sey me llevaria todo el día de viaje sin descanso, pero ya no podia demorar mas.
Ya habían sido al menos 6 días desde mi partida, 3 para llegar, y ahora 3 para regresar... y luego, no sabía cuanto me tomaria el llegar al reino de los glaciares.

Continue volando con rapidez, sintiendo la brisa topar con mi rostro, llevandose entre sus suaves brazos la humedad que invadia mis ojos. Era el final de una vida y el inicio de otra... el final de mi vida... pronto Axel moriría, dejando solo a Suzaku... el principe de los glaciares...