Capitulo 15


-¿Eh? Vamos Yumi, no seas tan formal

Formal???, formal ha dicho... no podía creer sus palabras, casi podía verse el insulto venir, yo era formal no porque quisiera sino porque según el sumo sacerdote decía que así debería de ser, príncipe - guardián, amo - perro...
Su constante sonrisa hacia que cada vez me dirá mas y más coraje por todo aquello, sentía mi estomago revuelto y la cabeza que me daba muchas vueltas, mareada acaso, la verdad no sabia, Sey simplemente me hacia enojar, haciendo parecer que nada había pasado, nada!!!, y mis recuerdos que, mis cicatrices que?, quién me las va a curar?; depronto él dijo...

-¿Qué te parece si vamos a buscar el hotel y nos registramos?-

-Sí Seiryuu-sama!

le dije tanto a el cómo para mi misma y entonces me dijo...

-Yumi... lo mejor será que el tiempo que estemos aquí no te refieras a mí con tanta cortesía, no quiero que medio mundo se entere de quien soy, tal vez se correría la voz y mandarían a alguien mas antes de que Suzaku volviera, ándale, porfa-

Él seguía teniendo aquella expresión angelical y aquel ademán que hacia cuando quería algo, pero ni aun así ganaría mi confianza, no señor, porque me abandonaste cuando yo mas te necesitaba.
Yo solo asentí con la cabeza mientras caminábamos al hotel que estaba mas cercas.

-Vamos?

-Sí!

Dije una vez mas, pero la verdad no sabia como debía hablarle, como convenía referirme a el, era simplemente algo muy difícil para mí, no sabia que hacer; un poco de ansiedad recorrió mi cuerpo dejándose notar, mis manos se entrelazaban como sobandolas y la preocupación se hizo presente.

-Alto, Príncipe, Seiryuu-sama, como debo entonces referirme a usted???

Le detuve antes de entrar al hotel.

-Lo que menos quiero es perjudicarle a usted!, Podría ayudarme???
Le mire a los ojos fijamente, mi cuerpo se sentía un poco pesado; aquel calor hacia que mi cuerpo se moviera torpemente, en aquel momento hubiese dado cualquier cosa por un baño.

Capitulo 14

Lo vimos partir, y por lo rápido que voló estaba seguro que no tardaria mucho, así que sonreí. Yo sabia lo que significaba ir al palacio, y eso era volver a estar confinado a esa pequeña ciudad imperial donde estaba ubicado.

Dentro del reino de los glaciares, en el centro se encontraba el estado más grande del reino, Azzurita y dentro de este lugar se encontraba la ciudad imperial. En la ciudad se encontraba el palacio y los templos mas importantes .

Cuando iba creciendo rara vez pude salir de esta ciudad y solo para realizar alguna ceremonia, y aunque ahora ambos somos mayores, estaba seguro que batallariamos para salir... incluso estaba seguro que tendrian mas vigilancia, yo por escapar y Suzaku por el mismo temor de volverlo a perder.

No podia culparlo si queria ver a su otra familia una vez más. Suspiró y mientras aun veia el horizonte donde Susaku se perdio de vista escucho una voz

-Seiryuu-sama! Ahora que quiere hacer???

Me giré a verla y parpadee por un segundo, la Yumi que estaba frente a mi me miraba con la deferencia propia de su rango, y de nuevo senti la abrumadora verdad del tiempo que pasamos separados.

Esa Yumi no era como yo la recordaba, al contrario, mas parecia el viejo y gruñon sacerdote que nos instruyó en las maneras de la corte. Al verla asi senti que un enorme vacio se habia formado entre ambos por mas que me costara admitirlo.

-¿Eh? Vamos Yumi, no seas tan formal -le dije rascansome la cabeza levemente, ella me miró aun con cierta frialdad. Senti por un momento un raro escalofrio subir por mi espalda, como cuando descubres que has hecho algo malo y la retribución por este acto se hace presente.

Trate de sonreir y no mostrar lo mucho que verla asi me dolia, trate de actuar como si nada pasara, no queria empezar a hablar sobre los sacerdotes o el reino, solo queria charlar con Yumi de cosas sin sentido, como lo haciamos antes.

-¿Qué te parece si vamos a buscar el hotel y nos registramos?- ella solo asintio lo mas ceremonialmente posible y eso me hizo sentir aun mas incomodo, por lo que aproveche la oportunidad y antes de avanzar siquiera dentro del pueblo tome mi bolsa y la pequeña maleta que Yumi me habia traido, rapidamente meti la maleta dentro no sin antes sacar una camisa holgada, de mangas largas y con una capucha, luego sin mucho ceremonia me amarre el cabello con una pequeña soga que traia para esto yme cubri la cabeza.

Lo hice mas por costumbre que por otra cosa, el sol comenzaba a alumbrar desde lo alto con mas intensidad y aunque mi piel ea algo morena, no lo era lo suficiente como para soportar mucho sol, y ya habia pasado bastante rato expuesto a el.

En el fondo lamente haber perdido mi sombrero, me brindaba algo de frescura y ahora estaba quemado sepa donde.

Una vez listo avance y cuando Yumi me siguió recorde algo y me gire a verla, por un segundo vi algo de extrañeza en su mirada, pero fue solo un poco.

-Yumi... lo mejor sera que el tiempo que estemos aqui no te refieras a mi con tanta cortesia, no quiero que medio mundo se entere de quien soy, tal vez se correria la voz y mandarian a alguien mas antes de que Suzaku volviera, andale, porfa- le suplique juntando mis manos a manera de oración, de pequeños yo hacia esto muy seguido e incluso durante mi viaje no deje de hacerlo, se que debia lucir como un niño, pero no me importaba demasiado.

Ella solo asintio, creo que tomandolo mas como una orden y esto solo me hizo sentir peor... ¿Dondé estaba la Yumi dulce y amable que conoci?

Sonrei ocultando mi sinsabor y tras colgarme la mochila en el hombro camine unos pasos, luego voltee mi rostro y le dije

-¿Vamos?

Capitulo 13


Había hecho requerimiento, teníamos que regresar lo antes posible, la reina así lo había demandado, que en cuanto encontrara al príncipe lo llevara a palacio, y así lo haría, pero de pronto me fue imposible hablar...

-E-este... Yumi, ¿Te molestaría si fuera a algún lado antes de regresar con ustedes?-

Estaba apunto de decir algo cuando el simplemente hablo...

-¡Claro, no hay ningún problema!

Que hacia yo, no podía contradecirle, simplemente no podía y además no estaba permitido, asentí e incline mi cabeza, mientras llevaba la mano derecha a mi pecho en señal de reverencia real...y así se había marchado...

Súbitamente recordé que estábamos solos, ahí; no sabia que hacer, que decir, simplemente no podía, no se...
estaba ahí a su lado esperando las ordenes del joven príncipe.

-Seiryuu-sama! Ahora que quiere hacer???

Pregunte, esperando su repuesta.

Capitulo 12

Aun no me podia creer del todo lo que habia pasado, por azares del destino me habia encontrado con mi hermano, quien me reveló que yo era ni mas ni menos el principe del reino de los glaciares.

La noticia aun me tenia como flotando en las nubes, pero pronto me vi regresar a la realidad cuando Yumi menciono regresar al palacio... ¿Regresar? Si ni siquiera recordaba haber estado ahi como me decia tan facil que debia regresar.

Sí, yo sabia que tenia que ir, pero ir quizas significaba que debia desligarme de muchas cosas, mi libertad no era tan importante, nunca fui del tipo desenfrenado, pero no queria olvidarme de mis padres.

Ellos no tenian la culpa de todo lo que habia pasado, sí, ellos me habian comprado, pero fue solo por su desesperación y a pesar de lo mucho que llegue a detestarlos, al final mi amor por ellos volvio a ser el mismo de antes.

Pude ver como Sey tenia una expresión estraña en su rostro y no supe si era por no querer regresar o por otra cosa, pero yo sabia que antes de ir al palacio habia otro lugar que queria visitar.

-E-este... Yumi, ¿Te molestaria si fuera a algun lado antes de regresar con ustedes?- ambos me miraron extrañados y yo no pude evitar sentirme algo cohibido. y de inmediato les explique el porque- Lo que pasa es que les prometia a mis... padres que les avisaria cuando encontrara a mi verdadera familia, pero yo no me esperaba que fuera la familia imperial del reino de los glaciares, asi que cuando llegue alla, seguro que no tendre mucha oportunidad de ir a verlos, por eso quiero ir a informarles.

-¡Claro, no hay ningun problema! -dijo Sey antes de que Yumi dijera algo, ella parecia algo insegura, pero no dijo nada y solo asintió.

-Gracias -les conteste, y luego les propuse que lo mejor seria que ellos me esperaran en el pueblo que estaba cerca al rio, yo no queria llevarlos, no por que tuviera vergüenza o algo asi, pero no sabia como podria reaccionar Sey o Yumi ante mis padres, ni mis padres antes ellos, ademas, se que seria una clase de despedida... yo iria a mi hogar, porque necesitaba ir, algo dentro de mi me lo gritaba, y estaba seguro que no podria regresar al reino del fuego en mucho tiempo...

Quizas sonara egoista de mi parte, pero queria pasar tiempo a solas con mi familia...

Juntos tomamos nuestras cosas y caminamos hasta la entrada del pueblo, yo podia ver que entre Sey y Yumi habia algo de tensión, y también deseaba darles algo de tiempo para hablar sin estar yo ahi estorbandoles, despues de todo ellos eran guardian y protegido, pero habian estado separados por mucho tiempo. Seguro y que tenian asuntos que arreglar.

Una vez cerca del pueblo decidi partir, si viajaba con mi forma dragónica, no tardaria mas que un par de días en ir y regresar. Asi que pronto me transforme y al hacerlo pude ver como Yumi y Sey se asombraban de algo.

-¿Que sucede?- pregunte y Sey solo sonrio más antes de acercarse y señalar una marca en forma de espiral en mi pecho, yo lo vi y en un principio no entendi.

-Esa marca, es la una marca de nacimiento, una que demuestra que perteneces a la familia real, yo también tengo una- respondió Sey, pero no se trasnformo para mostrarmela, aun asi yo le crei.

Sabia que las familias de dragones imperiales nacian con una marca que los identificaba como miembros de dicha estirpe, pero no tenia idea de que mi marca fuera por eso.

Desde pequeño que la vi pensé que era extraña y me daba vergüenza transformarme frente a otros. Además, dentro de la vida común de los dragones era mas facil y llevar la forma humana, la dragonica generalmente solo era usada para viajes o a veces ceremonias. Quzas si me hubiera transformado mas seguido hubiera sabido sobre mi pasado antes.

Asenti, comentando brevemente que siempre me habia preguntado sobre esa marca, pero que me daba pena preguntar a alguien, luego simplemente les dije que me esperaran en el hotel y partí

Capitulo 11


Al ver toda aquella escena casi enmudezco, las lagrimas invadieron mi rostro al ver como Sey-chan había encontrado a su hermano gemelo, sabia que eso era muy importante para él, mas que el ser el príncipe heredero al trono, que en pocas palabras era los que estaba aguardándole en casa, ya que estaba apunto de suceder...
Aquella muestra de afecto suya hacia mí me había recordado al antiguo Sey con el que compartía horas eternas jugando, y a quien contaba mis secretos más íntimos, pero era hora de poner los pies sobre la tierra y saber tomar el lugar que me correspondía y él, el suyo propio, el cual su estirpe merecía.

Mientras ellos se ponían al corriente con tantos años sin haberse visto, camine hacia mis ropas, las cuales estaban a un lado e aquel rió, en una rama de un árbol cercano; me apresure a cambiarme, para estar a su lado y evitar que este una vez mas se me escapara, sabia bien que si volvía sin el simplemente no era permitido ya que los sacerdotes del templo me castigarían justo como aquel día en que se marcho.
Conforme me acercaba a ellos, escuchaba cada vez mas preguntas de Suzaku-sama hacia Sey, quien respondía con alegría, mas no obstante se rehusaba a contestar una simple pregunta, como si quisiera negarlo...

-Sey... aun no sé porque no nos parecemos nada-

-E-este.. bueno eso, eso...

-Eso es porque ustedes no son dragones comunes -

Respondí, quería que supiera la verdad por muy dura que aquella fuera, ya que yo sabia que Sey sin el no volvería a palacio y mi misión era esa exactamente, llevarle a como diera lugar, aunque así fuese él cargarlo y llevarle yo misma. Sey se ruborizo un poco, y note como él quería callar aquella verdad que era inminente, yo simplemente respondí como debía ser, entonces incline mi cabeza un poco y dije...

-Ustedes son los príncipes de la familia imperial del reino de los glaciares, y yo soy la guardiana de su majestad, el príncipe Seiryuu-sama, así como mi hermano gemelo Yuki es su guardián, príncipe Suzaku-sama.


-E-este, no es que me sienta avergonzado de ser quien soy, solo que, bueno, no sabia como decirlo, yo, yo nunca me he sentido como un príncipe, siempre me ha gustado ser libre, jugar, cocinar, en fin, cosas no tan... imperiales...

De pronto tan súbitamente él me mira y yo solo acerté a asentir; apenas iba a decir algo cuando Suzaku-sama me interrumpió.

-Yumi... este, como es que tú estas aquí, no es que no entienda que debes estar al lado de Sey, pero, por lo que veo no viajaron juntos... ¿Qué paso? ¿Porque hasta ahora se encuentran?...

Fue ahí cuando recordé todo, fue como si hubiera pasado ayer; simplemente no podía creerlo, el se había ido y yo no podía hacer nada, aun recuerdo aquel castigo, aun tengo aquellas cicatrices, aun me duele...levante mis manos hacia mi pecho y fue ahí donde cerré mis ojos, súbitamente una lagrima recorrió mi mejilla, pero la voz de Suzaku-sama me regreso a la realidad recordándome el cómo debían ser las cosas, yo una guardiana y el un príncipe; así me lo habían enseñado los sacerdotes del templo y así debía ser.

-No viaje con él, porque Seiryuu-sama huyó del palacio...

Me apresure a decir antes de que estos me vieran, me limpie la mejilla lo antes posible, sin que estos me viesen y tomando un respiro continué con seriedad.

-Lamento ser yo quien arruine tan precioso momento de reencuentro entre hermanos, pero me temo que es urgente que regrese al palacio Seiryuu-sama y ahora que esta aquí Suzaku-sama me complacería acompañarle a palacio, allá lo esperan sus padres y su respectivo guardiana quien le alegrara de verle con bien mi señor.

Les dije arrodillándome ante ambos como la guardiana que soy.

-Por favor os suplico que vengan conmigo a palacio.

Capitulo 10

No podia entender lo que estaba pasando. De pronto la chica a la que se supone yo estaba defendiendo se habia acercado caminando sobre el agua al chico que al parecer se llamaba Seiryuu y lo comenzó a curar, diciendo no se que cantidad de cosas que en verdad no escuche, hablaba rápido, pero casi en un susurro confidencial, y el chico la escuchaba y le ponia atención. Al parecer el si alcanzaba a escuchar todo, como si estuviera acostumbrado a su manera de hablar.

Yo no estaba tan lejos, pero si lo suficiente para no escuchar, al menos no escuche nada hasta que la chica casi gritó un "Lo lamento", eso me hizo reaccionar en la situación tan poco habitual en la que me encontraba. Yo me habia ido a meter en un asunto que no me incumbia, solo porque pense que la chica peligraba, y ahora veia que eran conocidos y que ella le mostraba una deferencia casi inusitada.

Vi al chico, Seiryuu, y me pregunte porque podía ser aquello, aunque era cierto que lucía muy impresionante, ahi, de pie sobre el agua, con una expresión solemne, su postura derecha y erguida. Cuando la chica pidio dusculpas inclinó aun mas su cabeza mientras le ofrecia una maleta que ella misma habia traido desde la orilla usando agua, y esperé que el muchacho la reprendiera o algo asi, pero el solo suspiro y relajando todo el cuerpo solto una risa despreocupada al tiempo que agitaba sus cabellos con su mano.

-¡Vamos Yumi-chan! No seas tan estricta o te vas a arrugar como una pasa y luego te pareceras a la vieja granny

La voz era distinta a la que habia escuchado cuando peleamos, era mas juvenil, mas fresca y sin duda despreocupada. La chica se sonrojo un poco y por lo que vi no se esperaba esa reacción por parte de él. Fue cuando vi como el chico volvia a ponerse serio. Había volteado a verme y con algo de incertidumbre lo vi acercarse a mi, mientras caminaba aun sobre el agua algo brillante se comenzó a formar en su brazo, parecia hielo, pero no tuve oportunidad de ver más, porque tan pronto como termino de formar una daga en su brazo lo proximo que supe fue que lo tenia más cerca y su mano estaba extendida hacia mi.

No supe porque o como habia cambiado de posición sin que yo lo notara, solo vi como la chica se habia acercado a mi lado, ella caminando ya sobre el suelo del rio, y me veía totalmente anonadada.

Fue cuando vi donde tenia su mano, ¡Estaba atravesando mi pecho! Me asuste mucho.

-¡¿Q-que rayos haces?!- Fue lo primero que pude hacer, pero luego note que no me habia pasado nada, era como si su mano fuera un fantasma...- No... no me duele... no... no me paso nada..

Mire de nuevo a la chica y vi como dejaba escapar lagrimas de sus bellos ojos, luego lo vi a el, quien lucia algo sorprendido, pero rapidamente estaba recuperandose de la sorpresa, la volvi a ver a ella y fue cuando lo escuche

-Este hielo... no es un hielo comun, es un hielo que solo alguien de mi familia puede crear, es un hielo diamantado, capaz de atravesar todo, pero a la vez, incapaz de herir a alguien de la misma estirpe... si yo atacara a Yumi con este hielo, sin duda que ella estaria herida gravemente...

Poco a poco sus palabras hicieron eco en mi mente... sobretodo una linea "es un hielo que solo alguien de mi familia puede crear, es un hielo diamantado, capaz de atravesar todo, pero a la vez, incapaz de herir a alguien de la misma estirpe"... la misma estirpe... eso, eso queria decir que el y yo eramos familia, que estabamos relacionados de alguna forma... y eso me dejo aun mas azorado que la daga misma, mientras el seguia hablando.

-...mientras peleabamos, pude ver algo en tus ojos, algo que he estado buscando durante años...- mis ojos... al escuchar eso no pude evitar el voltear a ver los suyos, sus ojos eran verdes...y eran identicos a los mios; algo que durante mucho tiempo me tuvo preguntadome sobre mi familia fueron mis ojos, nadie de mi familia, al ser dragones de fuego, los tenia de este color, de hecho, fueron mis ojos lo que me llevaron a investigar sobre mis padre y como descubri que no eran mi familia consanguinea. Los dragones de fuego generalmente no tenian los ojos verdes, sino rojos o naranjas, a menos que algunos de los padres fuera de hielo, y ninguno de los mios lo era... los ojos, al igual que el pelo, eran rasgos que no se saltaban generaciones o que se pueda heredar de los abuelos, son los que nos caracteriza como miembros de nuestra raza...

Pero lo que dijo en ese momento el chico fue lo que me saco completamente de mis pensamientos y me abrio los ojos a la realidad

-Hace mas de 20 años que un grupo de rebeldes entró a mi hogar en silencio y bajo el cobijo de la noche se llevó lo mas preciado que tenia mi familia dejandonos devastados: a mi hermano gemelo... durante años le buscamos y nunca pudimos dar con el, por lo que cuando cumplí 16 decidi escapar de mi hogar para buscarle, así he viajado durante mas de 5 años, visitando pueblos y reinos, hasta que una tarde soleada, en un paraje remoto del reino de los prado, el me encontró a mi... y ahora tiene la daga diamantada de la familia atravesando su pecho sin haber sufrido daño...

¿Mi hermano?... ¡¿MI HERMANO?! No podia creerlo, no cabia de felicidad, al fin habia dado con mi familia y entendia muchas cosas, sobretodo si mi hermano era claramente un dragon de hielo, senti ganas de gritar, pero me contuve y solo conteste con cierto tono de broma

-Cuando era pequeño supe que mi familia no era mi verdadera, por lo que, cuando cumpli 14 años decidi emprender un viaje para buscarles... y sin saber como, en una tarde fresca en un reino de verdes campos, he encontrado a mi hermano... ¡Y el muy maldito me ha sacado el mayor susto de mi vida al atravesarme con no se que pinche cosa!

Lo escuche reir a carcajadas y yo me uní a el, luego me le quede viendo, ahi, aun sobre el agua, estaba mi hermano, no podia creerlo, todo habia sido tan... inusual, tan extraño... y no fue hasta que la chica suspiró que se rompio la atmosfera casi mitica que se habia creado entre nosotros, ahora entendia porque me habia sentido extrañamente familiarizado con el cuando estuvimos peleando.

El se dejó caer sobre el agua riendo calmadamente, y fue cuando uno duda asalto mi mente, yo sabia que los gemelos generalmente eran identicos o muy similares, aun entre familias de diferentes elementos, pero el y yo eramos completamente distintos, el tenia el pelo liso, el rostro mas redondeado, los ojos un poco mas grandes y expresivos y era mas bajo que yo, no mucho en verdad, pero lo era, en cambio yo era alto, con mi rostro mas afilado y mis ojos mas pequeños, además mi cabello estaba en picos, jamas me lo habia cambiado ni nada por el estilo y el tampoco parecia haberlo modificado. Lo unico que ambos teniamos igual era el color de los ojos.

-E-espera...si somos gemelos... ¿Como es que no nos parecemos?

Y era cierto, no nos pareciamos, pero y por lo que se veia el conocia la razon.

La chica volteo a verlo y el aprovecho para levantarse- Vamos a la orilla, lo que tengo que decirte puede que tarde un poco

Asenti y los tres partimos a la orilla, la chica aprovecho para ir a sus cosas y cambiarse, yo en cambio me acerque a un arbol, donde habia aventado mi mochila por la prisa de ayudar y saque un trapo para secarme al tiempo que me recargaba en el tronco del arbol, el encambio no se molesto ni siquiera en cambiarse y tal como iba me siguio.

-Yo me llamo Seiryuu- dijo el y luego sonrio y pregunto- ¿Como te llamas? Dudo mucho que tengas el mismo nombre que nuestros padres te dieron.

-Me llamo Axel- respondi, y por primera vez reflexione en ello, mi familia real me habia dado otro nombre- ¿Como me pusieron ellos?

-Suzaku- respondio el y ese nombre me hizo estremecer, sonaba tan.... tan correcto, tan, tan mio que casi me predi de nuevo en mis pensamientos, pero ahora que sabia eso, queria saber mas, asi que pregunte mas.

-¿Donde nacimos?

El sonrio y levantando un dedo formo un pequeño cristal que luego me lanzo, estaba helado, pero no demasiado, yo casi no habia tomado hielos antes, pero los pocos de inmediato se derretian, luego de haberme enfriado la mano.

-Nacimos en el reino de los glaciares, Yumi también- agregó cuando vi acercarse a la chica, yo asenti, luego el nos presento, y me presento como Axel, yo lo agradeci en mi mente, no es que no pensara que Suzaku era un nombre incorrecto, solo que, desde que tenia memoria todos me habian llamado Axel y me agradaba así.

Luego me conto mas cosas, siempre con un tono alegre, casi jovial, como un niño, parecia un niño en muchos aspectos, atras habia quedado esa apariencia seria y lugubre, al contrario, reia bromeaba y a veces hasta hacia efectos de sonidos al referirse a una u otra cosa, me hablo sobre el reino, sobre sus viajes buscandome y yo le respondia con mis propias andanzas, pero aun no me contestaba mi pregunta, como si estuviera evadiendola, como si no quisiera decirme algo importante, como si quisiera postergarla lo mas posible.

-Sey... aun no se porque no nos parecemos nada-dije algo timido, porque no queria interrumpir su jovialidad, el se detuvo un segundo y luego se sonrojó levemente, como si le diera vergüenza decirme el porque

-E-este.. bueno eso, eso... -comenzó, pero la voz seria de Yumi lo interrumpio.

-Eso es porque ustedes no son dragones comunes - al oirla voltee a verla un segundo antes de notar como Sey se ponia mas rojo y parecia que queria callarla; yo no entendia el porque, porque no eramos normales, que podiamos tener de especiales, al parecer mis rostro reflejo mis dudas, porque de inmediato ella se apresuro a agregar con mucho orgullo inclinando levemente la cabeza.

-Ustedes son los principes de la familia imperial del reino de los glaciares, y yo soy la guardiana de su majestad, el principe Seiryuu-sama, asi como mi hermano gemelo Yuki es su guardian, principe Suzaku-sama.

-¡¡¡¿P-P-P-P-P-P-P-P-P-PRI-PRINCIPE?!!! - no podia creerlo, estaba en shock, yo sabia que en las familias reales las apariencia de los hijos correspondia a la de su elemento ademas de su progenitor, pero yo, al ser de elemento fuego, seguro y habia salido con apariencia a mi progenitor de elemento fuego, mientras que Sey se parecia al progenitor de hielo.

De pronto me senti mareado, una cosa era saber que tenia una familia ahi afuera, pero otra muy distinta era la de saber que esa familia era ni mas ni menos que la honorable familia imperial del reino de los glaciares, esa familia que segun los libros de texto de mi escuela nos habia salvado de la muerte y la hambruna tantos años atras, se sabia que la menor de las princesas habia ido a casarse con el principe de los glaciares, pero nunca por mi cabeza paso que ellos eran nada menos que mis padres.

Me gire a ver a Sey y estaba casi tan rojo como mi cabello, una sonrisa timida adornaba su rostro y al sentir mi mirada se apresuro a hablar

-E-este, no es que me sienta avergonzado de ser quien soy, solo que, bueno, no sabia como decirlo, yo, yo nunca me he sentido como un principe, siempre me ha gustado ser libre, jugar, cocinar, en fin, cosas no tan... imperiales...

Vi como sus ojos vieron a Yumi y ella asintio, como recordando, luego se puso un poco mas seria y fue cuando decidi preguntarle algo.

-Yumi... este, como es que tu estas aqui, no es que no entienda que debes estar al lado de Sey, pero, por lo que veo no viajaron juntos... ¿Que paso? ¿Porque hasta ahora se encuentran?...

La vi y note un leve deje de melancolia en su rostro antes de que comenzara a hablar

-No viaje con el, porque Seiryuu-sama huyó del palacio....

Capitulo 9

Antes de que me diera cuenta ya estaba entablando una batalla contra el chico pelirojo que habia llegado a interrumpirnos. La verdad es que no lo culpo, ya que sin lugar a dudas la situación debio lucir muy mal.

Yumi herida y yo, con la ropa toda sucia acercandome a ella, seguro parecia alguna clase de pervertido acosador y no puedo culparlo por tratar de defenderla, por lo que intento hablar, explicarme, pero el no me deja y me ataca cada vez con mas fuerza y persistencia.

Yo solo esquivo los ataque, tratando de no lastimarlo, pero con cada golpe que lanza siento como una extraña aura escapa de su ser, es una sensación extraña... es algo que me hace estremecer, pero no con miedo, sino con algo más...

Mientras forcejeamos alcanzo a ver a Yumi y como se cura con lentitud, se ve que ha mejorado sus habilidades el tiempo que no nos hemos visto, y aunque se le ve adolorida, también puedo ver un brillo de determinación y fuerza en sus ojos.

Yo se a la perfección que ella puede cuidarse a si misma, ya que nacio con los poderes de un guardian. Ella nació y fue criada para proteger y sin duda que es mucho mas fuerte de lo que demuestra, por lo que pienso que quizas lleva tiempo sin descansar o incluso sin comer bien.

Pero no puedo distraer mis pensamientos mucho tiempo de la pelea, ya que el chico da golpes mas y mas certeros, y de nuevo siento algo que me hace temblar, su fuego es abrasador, pero al mismo tiempo es fresco, no me quema ni me hiere como otros fuegos en el pasado, es un fuego distinto... o al menos asi lo siento yo.

De subito, cuando se abalanza puedo ver algo en sus ojos aun a traves de mi sombrero, es un brillo que se que he visto antes, y esto me paraliza lo suficiente como para que su ataque logre sorprenderme.

Al verme frente a esa enorme bola de fuego me obligo a esquivar sin mucho exito. El fuego logro darme en el costado y el impulso que llevaba me arrebato mi sombrero, levandoselo en el viento al tiempo que era consumido por las rojas llamas.

Esto me hizo reaccionar y de inmediato me pare sobre el agua, observandolo, sin prestar atención al hecho de que habia perdido mi disfraz y que ambos me miraban como era.

El viento hacia ondear mi largo cabello y mis ropas, pero mis ojos estaban centrados en los suyos. Estaba seguro de lo que habia visto... sus ojos, sus ojos eran del mismo color que los mios, y desprendian un aura que ya antes habia visto, en el...

Pero una voz logro sacarme de mis pensamientos...

-¿Seiryuu-sama?... ¿E-eres.. Seiryuu-sama?....

Mis ojos pasaron de el hacia Yumi, quien ya se habia levantado y caminaba hacia mi, podia notar en su mirada su sorpresa y su alegria, yo sabia que me buscaba y ahora me habia encontrado.

Observe como Yumi se acercaba mas a mi y seguia hablando con deferencia

-SEIRYUU-SAMA, Le he buscado incesantemente, durante largo tiempo, me han enviado por usted, es necesario que regrese a casa...- la escuche decir y no me sorprendí, sabia que si enviarian a alguien seria ella, pero no tenia idea que llevara mucho tiempo buscandome. No dije nada, no podia, necesita escucharla, tanto para conocer sus motivos como para simplemente eso, oirla, a ella, mi antigua amiga...

-...Permítame Seiryuu-sama... - dijo y de pronto senti como sus temblorosas manos me despojaban de mi ropa y como sus dedos calidos se posaban sobre la heridad que habia provocado la bola de fuego, pronto termino, la herida no era profunda, pero no asi su dialogo

-...Espero que sea suficiente! También le traje ropa que los Sacerdotes le enviaron y una carta de su madre, la reina, la cual esta muy preocupada por usted Seiryuu-sama, Ellos fueron los que me enviaron en su búsqueda. Discúlpeme por mi atrevimiento anterior además de presentarme en tan deplorables condiciones ante usted; LO LAMENTO!!!

Y pronto me extendio una pequeña maleta que atrajo con su magia desde la orilla, donde se encontraban todas sus cosas, pero yo no la tome, en vez de eso cerre los ojos, respire hondo, los volvi a abrir y esboce una sonrisa amplia y sincera.

-¡Vamos Yumi-chan! No seas tan estricta o te vas a arrugar como una pasa y luego te pareceras a la vieja granny- y luego levante mi mano y agite sus cabellos como solia hacer hace tantos años, era una sensación extrañamente reconfortante.

Luego me separe un poco, sin tomar en cuenta que solo llevaba un par de pantalones algo desgastados y me dirigi al chico, quien en esos momentos tenia una expresión de asombro total y sin duda no sabia que hacer o que decir

Ni yo mismo sabia si mi presentimiento era real o no, pero lo unico que sabia era que debia verificarlo, que debia hacer algo para ver si lo habia conseguido...

Aun caminando sobre el agua levante mi brazo y comenzo a formarse una capa de hielo que rapidamente tomó la forma de una daga, desde mi codo hasta la punta de mis dedos, de un hielo fino y casi platinado, luego con un movimiento sencillo, pero sin duda veloz le atravese el pecho con la daga.

Yumi grito algo que en ese momento no entendi y el chico solo que quedo atonito viendome, no le di tiempo siquiera de reaccionar y pude ver como, tras la estocada, apenas estaba notando lo ocurrido.

Luego Yumi corrio hacia el, pero al ver su pecho se detuvo. sin duda tan sorprendida como yo.

-¡¿Q-que rayos haces?!-grito el, pero no se movio, como si lo mismo que nos detenia a Yumi y a mi lo detuviera tambien a el... -No... no me duele... no... no me paso nada..

Yumi abrio mucho sus ojos y luego se llevo las manos a la boca, sin duda no esperaba esto, el chico tampoco, que miraba a Yumi y luego a mi solo para volver a verla a ella y pude ver en sus ojos la pregunta tácita.

-Este hielo... no es un hielo comun, es un hielo que solo alguien de mi familia puede crear, es un hielo diamantado, capaz de atravesar todo, pero a la vez, incapaz de herir a alguien de la misma estirpe... si yo atacara a Yumi con este hielo, sin duda que ella estaria herida gravemente...

Yumi dejo caer algunas lagrimas, y pude notar que el tiempo que no estuvimos juntos la hizo madurar mas de lo que imagine, sin duda su entrenamiento en el templo bajo la estricta mirada de los sacerdotes habia hecho esto, y por un segundo me dolio en lo mas profundo haberla dejado, yo siempre intente hacer su vida mas ligera y ayudarla a olvidarse un poco de los extenuantes entrenamientos...Pero no tenia mucho tiempo para reflexionar, ya que aun debia seguir con mi explicación.

-...mientras peleabamos, pude ver algo en tus ojos, algo que he estado buscando durante años...- el me miró y por primera vez parecio notar que mis ojos eran identicos a los suyos, poco a poco parecia que entendia lo que intentaba decirle, por lo que continue...

-Hace mas de 20 años que un grupo de rebeldes entró a mi hogar en silencio y bajo el cobijo de la noche se llevó lo mas preciado que tenia mi familia dejandonos devastados: a mi hermano gemelo... durante años le buscamos y nunca pudimos dar con el, por lo que cuando cumplí 16 decidi escapar de mi hogar para buscarle, así he viajado durante mas de 5 años, visitando pueblos y reinos, hasta que una tarde soleada, en un paraje remoto del reino de los prado, el me encontró a mi... y ahora tiene la daga diamantada de la familia atravesando su pecho sin haber sufrido daño...

El me miro... y pude ver cientos de preguntas en sus ojos, pero a la vez una felicidad que no pense ver.

-Cuando era pequeño -comenzó- supe que mi familia no era mi verdadera, por lo que, cuando cumpli 14 años decidi emprender un viaje para buscarles... y sin saber como, en una tarde fresca en un reino de verdes campos, he encontrado a mi hermano... ¡Y el muy maldito me ha sacado el mayor susto de mi vida al atravesarme con no se que pinche cosa!

No pude evitar soltar una carcajada y de inmediato retire la daga, regresando mi brazo a la normalidad, y luego nos quedamos viendo, era extraño, era casi ilusorio... hasta que Yumi me saco de mi trance al suspirar aliviada...

Y sin siquiera pensarlo me deje caer y quede flotando sobre el agua riendo placidamente, aliviado de haber conseguido mi proposito, antes de ver como el...Suzaku... comenzaba a tomar una expresión llena de dudas... y supe que vendria una larga explicación, pero espere hasta que el preguntara... lo cual no tardo en hacer.

-E-espera...si somos gemelos... ¿Como es que no nos parecemos?

Capitulo 8




Trate de usar mis poderes lo antes posible, aquel susto nunca antes me lo habían dado, en realidad pensaba que estaba muerto y ahora parecía que un viejo me acosaba, por dios... las cosas habían llegado demasiado lejos, tenia que hacer algo o esos dos se matarían y la verdad yo no quería semejante cosa, use mis poderes lo mas rápido que pude, pero aun así una herida tiene que sanar lentamente incluso cuando usas poderes de sanacion era mas que obvio que tardaría un poco, aquella pelea se prolongaba aun mas y podía ver que aquel pobre vagabundo esquivaba los ataques de aquel joven pelirojo que apareció en mi ayuda, había algo extraño en aquel vagabundo, algo poco peculiar pero muy familiar para mi, tenia que calmarlos pero no sabia que hacer... fue entonces cuando un aroma muy familiar vino a mi, fue entonces que le vi como aquel sombrero de paja caía ante mis ojos y en su lugar dejando ver aquel celeste y platinado cabello que hace tiempo no veía, como pude haberlo encontrado y aquí, será acaso el destino que me envió con el, o seria solo mera coincidencia...
Camine hacia el con paso lento poniéndome en medio de los dos, al introducirme en el agua donde ellos aun se encontraban, sin importarme incluso el como iba vestida.

-¿Seiryuu-sama?... ¿E-eres.. Seiryuu-sama?....

Dije aun un poco dubitativa, pero al ver sus ojos y ese aroma tan peculiarmente suyo fue lo que termino de convencerme.

-SEIRYUU-SAMA, Le he buscado incesantemente, durante largo tiempo, me han enviado por usted, es necesario que regrese a casa...

dije inclinando mi cabeza ante el, al no poderme arrodillar...

-Permítame Seiryuu-sama...

dije tocando así su pecho para quitarle aquella sucia ropa y dejar ver su herida la cual sane con mis poderes.

-Espero que sea suficiente!!!; También le traje ropa que los Sacerdotes le enviaron y una carta de su madre, la reina, la cual esta muy preocupada por usted Seiryuu-sama, Ellos fueron los que me enviaron en su búsqueda. Discúlpeme por mi atrevimiento anterior además de presentarme en tan deplorables condiciones ante usted; LO LAMENTO!!!

le dije con cierto aplomo, pero mi corazón temblaba ante tal situación, la verdad era que no esperaba encontrarle tan pronto. Mi cabeza daba vueltas, quería preguntarle tantas cosas, quería preguntarle... porque me abandonaste..., quería preguntarle... pero la única verdad aquí es que el era.. es realeza y yo simplemente su guardiana, y eso debía ser.Incline mi cabeza y cerré mis ojos para esperar su respuesta, mientras el río se llevaba aquella camina sucia y aquel que alguna vez fue un sombrero de paja, para dar paso al Príncipe.

Capitulo 7

El reino de los prados, amplio, refrescante, sin duda el mas pacifico que he visitado, me agrada caminar por sus campos, suaves, verdes... no son como mi hogar en el reino del fuego, donde todo es roca y calor... mi hogar... no estoy seguro que deba llamarlo asi, despues de todo en realidad yo no pertenezco ahi.

Mi familia, es decir, mis padres, me compraron a unos traficantes de niños cuando aun era un bebé.

Yo siempre viví rodeado de niños como yo, todos con cabelleras rojizas y algunas pocas de otros colores, pero siempre creci feliz, mis padres me amaban mucho y me cuidaban mas y yo les agradecia y les amaba igual, pero cuando creci y descubri la verdad no pude evitar reclamarles, a pesar del gran amor que les tengo.

Mis padres jamas pudieron concebir y en su desesperación recurrieron a algo tan bajo como comprarme, y aunque en cierta forma les comprendo, en otra no puedo verlos a la cara, me da algo de vergüenza...

Porque eso significa que ellos me robaron, que para buscar su felicidad le arrebataron la suya a alguien mas, que alguien alla afuera ha sufrido muchos años sin saber de mi...

No batalle para obtener respuestas, que en verdad no eran muchas. Lo unico que sabian es que me habian obtenido de una familia de otro reino.

Asi que en cuanto pude tome mi maleta y parti rumbo al reino mas proximo, o al menos al que decidi que lo era: el de los cielos.

Pero sin muchas pistas sobre mi verdadera familia no podia encontrarla, solo sabia que era de algun reino y que me habian robado, asi que fui preguntado, pero por cada pueblo que recorria mas y mas me desilusionaba.

No parecia haber ninguna familia que se adecuara a mi situación, y yo me sentia cada vez mas desesperado.

Sabia que alguno de mis padre debia ser del reino de los volcanes, al menos de origen, porque mi cabello rojo me delataba tal cual, ademas siempre tuve gran control sobre el fuego, aun más que mis amigos.

Pero algo me dejaba intranquilo, ya que tambien tenia cierto control sobre el agua, por lo que el otro de mis padres debia ser del reino de los glaciares. Asi que busque familias con esa descripción en el reino de los cielos pero, pero habia pocas parejas asi y ninguna que hubiera perdido a un hijo.

Asi que decidi ir al reino de los glaciares, pero para llegar ahi debia atravesar el de las parderas.

El viaje me habia enseñado muchas cosas, y de vez en vez me detenia a escribir a mis padres. Cuando parti lo hice con la convicción de que no tardaria, pero ya hace un par de años que viajo y los extraño.

Con el paso de mis andanzas aprendi a perdonarlos por completo, pero tambien aprendi que no podia abandonar mi busqueda, porque en cada pueblo de cada region habia una familia unida, feliz... y sabia que en alguno de esos pueblos, una de ellas no lo era.

Mis padres tambien me impulsaron, despues de todo, antes de partir me pidieron disculpas y me dieron su bendición, ademas me desearon prosperidad. Fue una salida agridulce.

Yo en esos momentos aun sentia cierto renconr hacia ellos, pero tambien le amaba arrolladoramente, asi que cuando sali, fue nostalgico, pero liberador, un sentimiento que no puedo del todo explicar.

Pronto llegue al reino de los prados, y segui mi bsuqeda, pero sin mucho exito.

Asi que decidi tomarme un breve descanso. Necesitaba escribirles a mis padres y ademas necesitaba tambien rellenar mi botella de agua. asi que camine rumbo a un lago que se vislumbraba cerca de un bosque no mu frondoso, sino mas bien raquitico.

Fue cuando escuche un grito de dolor y de inmediato aprete el paso, era la voz de una mujer y venia del rio que conectaba con el lago.

Cuando por fin llegue vi a un pordiosero acosando a un chica que flotaba sobre el agua, y no pude evitar intervenir, con rapidez cree una bola de fuego y se la lance al hombre, quien de inmediato volteo a verme.

Su ropa estaba sucia y muy vieja, tenia un sombrero raido que le cubria casi toda la cara y traia una bolsa pequeña y con jirones colgando de ella, como si estuviera ya mus usada.

Me vio y yo trage duro, el hombre se veia peligroso, pero no podia abandonar a la muchacha, asi que juntando fuerzas grite

-¡No des un paso mas, si la sigues lastimando lo lamentaras!

La chica también me vio, pero seguia temblando por el dolor, asi que me acerca mas y pronto me puse entre ella y el pordiosero.

-¡Alejese!- le grite de nuevo y el levanto las manos tratando de decir algo, pero no le di tiempo, lance otra bola de fuego que paso rozando su estomago y le adverti -no dejare que siga lastimando a la chica.

-P-pero tu no entiendes- hablo el pero no me importo, la chica solo un gemido y pude ver que temblaba mas, como si el dolor fuera mas intenso, pero a la vez parecia que deseaba decir algo.

-Lo que entiendo es que usted, viejo degenerado, esta tratando de aprovecharse de esta chica, y que incluso fue al estremo de lastimarla para conseguirlo, me dan asco los viejos verdes como usted.

El hombre se detuvo, habia avanzado un poco para atras, pero al oir mis palabras se detuvo y de nuevo intento explicar algo que no me importaba en lo mas minimo.

-Dejame hablar y te explicare...

Pero al ver a la chica de reojo no lo deje continuar, sino que me lance sobre el, a golpearlo, pero el viejo maldito esquivo mis golpes con una agilidad casi inusitada, eso me hizo enfadar mas.

Ambos seguimos asi, yo lo intentaba golpear y el esquivaba, eso me molestaba mas y mas y cuando ya no pude contenerme lanze una bola de fuego por mi boca, enorme y rapida y el viejo no pudo esquivarla por completo.

La bola le dio en el costado y por el impulso saco volando el sombrero, al mismo tiempo que comenzaba a quemarlo y fue cuando lo vi...

Frente a mi, sompletamente empapado se encontraba un joven de cabellera larga y de un celeste casi platino, sus ojos en cambio eran de un verde aqua casi mistico, que brillaban bajo el reflejo del agua sobre la cual estaba parado, lucia imponente, pero a la vez extrañamente familiar.... me brindaba una sensación por completo desconocida, pero sin duda muy extraña...

No podia creerlo, bajo esa ropa sucia y vieja estaba un joven de mi misma edad, y que ahora me miraba con una expresión perpleja... como si hubiera visto algo en mi durante los pocos minutos que forcejeamos... como si yo tuviera algo que el habia estado esperando..., una mirada casi, esperanzada..

No comprendia que pasaba, pero no tuve mucho tiempo de pensarlo, porque una debil voz detras de mi susurro algo que llamo mi atención

-¿Seiryuu-sama?... ¿E-eres.. Seiryuu-sama?

Capitulo 6

No se cuanto tiempo ha pasado, y la verdad no me importa mucho, el agua se siente tan bien y la brisa me envuelve con una suavidad, por lo que no opongo resistencia y me dejo llevar.

Mi cabello, tan largo como lo tengo ya, se extiende sobre la superficie del agua como si fuera parte de ella, casi fundiendose en esta. Al fin siento algo de alivio luego de varias horas de dejarme llevar, pero no quiero despertar aun...

Pronto las sombras de unos arboles cubren mi cuerpo, puedo sentirlas aun sin ver, su refrescante toque inunda mis sentidos. Y es cuando siento algo más.

Algo frio, casi helado, pero a la vez calido, y no se que pueda ser, se siente bien, pero estoy tan cansado que prefiero ignorarlo. Asi que no reacciono, o al menos eso pretendia, porque eso frio y calido a la vez se aleja con rapidez a la vez que escucho un grito.

-¡Un muerto!

¡¡¿DONDE?!! - pego un salto pero al tener la cara tapada por mi sombrero y estar sobre el agua, pierdo el equilibrio que me mantenia a flote y caigo al fondo, el cual no es muy profundo, pero si que me despierta por completo.

Me levanto completamente empapado y acomodo mi sombrero sobre mi cabeza, luego volteo a todos lados buscando al muerto, pero no veo a nadie salvo a una chica que me observa con el miedo pintado en cada poro de su piel y señalandome con una mano temblorosa

-¡¿Dondé está el muerto?! - le pregunto aun lleno de adrenalina, pero ella solo me señala y con voz temblorosa contesta.

-¡T-Tu tu eres el muerto!

-¿Eh?- pregunto aun confundido -pero si yo no estoy muerto, segun recuerdo estoy mas vivo que nunca, mira -y le sonrio mientras golpeo suavemente mis mejillas

Ella parece tranquilizarse y es cuando noto lo escasa de ropa que esta vestida y no puedo evitar un enorme sonrojo que cubre mi oscurecida piel. Lejos quedo mi piel palida cual nieve fresca, ahora luzco un tono acaramelado, aun palido para cualquier reino, pero sin duda mucho mas oscuro que mi piel original. Tantos años viajando han tenido su meya en mi.

Ella por su parte luce mucho mas palida que yo y de inmediato puedo decir que viene de mi reino.

Por inercia bajo un poco más mi sombrero, no deseo que vea mi pelo, pero es algo casi imposible, ya que lo llevo suelto, despues de todo, estaba relajandome antes de encontrame con ella, asi que lo deje suelto para dormir mas comodo.

Ella nota mi sonrojo y de inmediato se ve, y comprende el porque, asi que se cubre con las manos mas roja que yo, por lo que rapidamente saco mi capa de mi bolsa y la cubro con ella, y entonces veo sus ojos, tan azules, tan cristalinos, que siento como mi aliento se contiene, son... son tan familiares... como si ya antes los hubiera visto...

Y es cuando todo el cuadro se une, sobretodo cuando de sus ojos mi mirada se desvia a su cabello... de un platino casi rubio, y tengo miedo, porque se a quien pertenece ese cabello y esos ojos, y se quien es la persona frente a mi... y se a que a venido.

Con paso vacilante retrocedo un poco, aun no quiero irme, aun no quiero que me lleve, pero por mas que intento dar otro paso atras, algo me lo impide, ella aun esta viendome, como tratando de reaccionar tras el susto que debio llevarse y seguro que se extraña mas al verme actuar asi, pero si ella se llevó una sorpresa, yo me lleve una mayor.

"Yumi...." es lo unico que mi mente parece pensar... "...es Yumi... ella esta aqui... por mi"

-G-gracias señor- me responde al fin encontrando su voz, yo respiro aliviado, parece que aun no me reconoce, quizas sea por el sombrero, por lo que decido seguir el juego.

-No hay nada que agradecer, fui yo quien seguro interrumpio su baño señorita, asi que mejor me retiro, no se preocupe por mi capa, puede quedarsela - le respondo tratando de parecer casual, pero estoy seguro que parezco todo menos eso, tal vez hasta piense que soy un pervertido por no poder quitarle los ojos de encima, pero es... es que es Yumi... mi amiga de la infancia... quien ya no es tan infante... ha crecido, aunque su pelo aun casi sigue igual, quizas un poco mas largo, parece que quiere mantener el mismo peinado, no como yo, quien ahora luce como poco menos que un rebelde, mi pelo mas abajo de los hombros, la ropa algo gastada y sucia y usando un sombrero raido de paja.

Pero no solo su pelo ha crecido, y este pensamiento me hace sonrojar de nuevo, por lo que me giro para irme, pero justo en ese momento ella grita y cae dentro del agua, yo me giro, pero no la veo, luego ella sale levantandose a traves del agua, aun sentada, pero usando su control sobre nuestro elemento para quedar sentada sobre la superficie y es cuando puedo ver que sufre de mucho dolor, se ha lastimado una pierna, seguro al caer cuando yo me levante de golpe.

Ella se toca de nuevo la pierna pero vuelve a gritar, por lo que decido acercarme y ayudarla, no la puedo abandonar... es Yumi, pero justo cuando doy un paso, una bola de fuego se interpone en mi camino y veo a la orilla del lago como un joven nos observa.

-¡No des un paso mas, si la sigues lastimando lo lamentaras!- grita el y yo no puedo mas que verlo...

Capitulo 5



Me había despertado con el alba, puesto que tenia una misión en la cual no debía fallar, sabia que sin el no podía regresar así que tenia que encontrarle...

Tome una ducha, puesto que tenia mucho calor; mas que obvio del reino de los volcanes, el calor incesante producidos por los mismos hacían que mi piel se sintiera incomoda así que debía hacerlo; tome mis ropas de color blanco, me vestí y salí de ahí. Ya había pagado por mi estancia así que no quise demorarme más.


Entre mas pronto termine esta búsqueda mejor.


Me dije a mi misma al salir de aquella posada, seguí mi camino, un camino en el cual un apuesto joven me había señalado era el indicado que me dirigía al reino de los prados o almenos eso esperaba yo, a pesar de que ya me marchaba del reino cada paso que daba me hacia sentir el calor, había ya estado en ese reino mas de 1 mes buscándole y era obvio que me sintiera así, simplemente no estaba en mi elemento.
Justo en aquel momento comenzaba a extrañar mi reino, aquellas blancas tierras que suelen ser las del reino de los glaciares.



Aaaahhh! ¿Cómo extraño mi tierra, a mi Padre, me pregunto como estará Yuki???


Rápidamente una brisa refrescante cubrió mi cuerpo, dejando notar que ya no estábamos en el reino de los volcanes, sino en el reino de las praderas; aquel paisaje que contemplaban mis ojos simplemente era muy hermoso, no tan bello como mi reino, pero si valía la pena verse, era tan relajante el estar ahí que por un momento olvide por los asuntos que había ido a ese lugar, pero al instante recordé mi misión en ese momento...
Continué caminando y sin quererlo camine por una vereda que se encontraba cerca de unos matorrales, y sin quererlo llegue a un rió. Mis ímpetus salieron a flote y sin duda aquella agua me llamaba, me decía que la tocase, que entrara en ella y me refrescara... era ya medio día y el sol estaba en lo mas alto del cielo dejando sentir una ola cálida, aquella agua era justamente lo que necesitaba para reanimarme y continuar mi viaje, sin pensarlo mucho deje mis cosas a un lado y me quite algunas de mis ropas, dejando así solo un delgado y corto camisón encima, entre en el agua cristalina y sentí como mi cuerpo volvía a la vida.


Ojala pudiera quedarme aquí para siempre


dije, al disfrutar de aquel momento, pero de pronto vi como algo se acercaba a mí, no sabia que era, se movía con la corriente, pero simplemente no se veía a simple vista que era...


O.O!!!
Que será???



Me dije a mi misma intrigada, y fue cuando lo toque...

Capitulo 4

Ya habian pasado varias horas desde que Sey dejara el pueblo, de nuevo no había ninguna clase de rastro sobre su hermano, por lo que iba algo decepcionado, sin duda cada días que pasaba sus esperanzas se hacían más pequeñas, aun quedaba mucho mundo por ver, además, nada le garantizaba que Suzaku no se estuviera moviendo, e incluso era posible que estuviera en un lugar que ya hubiera visitado antes.

La verdad era que no queria pensar en eso, no le gustaba que sus pensamientos se volvieran pesimistas, pero era dificil para el buscar, no tenía muchos datos, salvo que el cabello de Suzaku era rojo, como el de su madre, salvo eso no habia mucho más. Era obvio que tendria su misma edad, pero Sey no sabía que clase de vida había llevado, por lo que no podía saber si era alto, delgado, pequeño, rechoncho, o demás.

Continuo su viaje por una colina bordeada a lo lejos por un riachuelo, el sol era ocultado por varias nubes esponjosas, blancas como la nieve de su hogar. Languidas y perezosas, pero bellas sin lugar a dudas.

Sey sintio sueño, no había dormido mucho esa noche, ni la noche antes de esa, por lo que su cuerpo le pedía descanso a gritos.

"Es cansado viajar así" pensó "Pero si me convirtiera en dragón, es posible que alguien me reconozca, así, como humano, nadie puede decir si soy un dragón imperial o no. Como humano lo único que me hace ver como dragón de hielo es mi cabellera, pero hay cientos de viajeros de mi reino en otros reinos, por lo que para la gente, no soy más que un viajero"

Sey había descubierto que así era, a la familia real rara vez se le permitia dejar el reino, pero a la gente común, le era permitido viajar por doquier, por lo que no era raro encontrarse con dragones de todos los reinos, los de cabellos rojizos y naranjas pertenecian al reino de los volcanes, los de cabellos verdes y amarillos eran de los cielos, los de cabello cafe y negro pertenecian a las praderas.
Por lo que era muy común ver toda clase de colores de cabello en los distintos reinos. Sey mismo lo había visto en su reino, y aunque a la familia real solo la atendían personas de su reino, al haber escapado y vagado por los pueblos de su reino, pude ver a decenas de diferentes dragones.
Sey no pudo evitar un bostezo largo y cansino que escapó de sus labios, mientras se tallaba los ojos, visiblemente cansados, por lo que decidio tomar una siesta.
Así que bajo hasta el riachuelo y se quitó su capa y la guardó en su bolsa, luego entró al agua, caminando por la superficie, luego se recostó en ella, puso su bolsa sobre su estomago y se tapó el rostro con su sombrero de paja y se dejo llevar, flotando por el riachuelo, siendo arrullado por las lentas y cristalinas aguas, sin pensar en nada más que en descansar, no sabía que le deparaba el futuro, pero seguro y no esperaba lo que sucedería más tarde, cuando despertara en un lago...

Capitulo 3

Desde hacia ya tiempo que me habían suspendido mis actividades como guardián, pero pese a eso aun seguía viviendo en el palacio. Desde que habían raptado al pequeño príncipe mis actividades habían sido limitadas de hecho mi entrenamiento fue suspendido hasta hace algunos meses, cuando los sacerdotes se hicieron cargo de mi entrenamiento con la esperanza de que el príncipe volviera... algo supe de que el príncipe sucesor al trono escapo en busca de su hermano, hace tiempo, desde entonces mi hermana ha tenido muy mal carácter y siempre muy fría conmigo, siempre dedicada a su trabajo y siempre muy disciplinada al cumplir los mandatos de los sacerdotes, a comparación conmigo, mi hermana ha sido entrenada desde pequeña ya que ella tenia como gran tarea cuidar del príncipe sucesor del rey.
Hace como 2 meses mandaron a mi hermana a buscar al príncipe que había huido y ahora cualquier cosa podría pasar, por ahora continuaría mi entrenamiento esperando mi turno para actuar en pro de este reino al cual llamo mi hogar.