
De pronto mi corazón latió muy rápido, me sentí como aquella vez en donde casi nos atrapaba aquel sacerdote entre los matorrales en donde Sey me abrazo tan fuerte para que no me cayera, sentía como mi corazón latía cada vez mas rápido y un intenso calor recorría mi cuerpo para apoderarse de mis mejillas, aquella vez me deje abrazar por el, sin embargo...
No sabia en que demonios me había metido, desde que nací me arrebataron de las manos de mi madre para cuidarme como se debía, como toda una guardiana!!!; no era que no podía ver a mi madre, claro que podía hacerlo, pero conforme iba creciendo menos la miraba, esto hacia que los entrenamientos fueran difíciles y largos, pero siempre hubo algo, mejor dicho alguien que mitigaba todo el dolor que yo sentía, el podía hacer que la tristeza se fuera con solo tomar su mano y correr por los campos helados que estaban cubiertos de nieve, siempre fue así. Nos divertíamos a como fuera lugar, haciendo las bromas a quien se nos presentara en frente, y casi siempre eran a los sacerdotes quienes corrían detrás nuestro para hacernos estudiar y entrenar, pero a nosotros no nos gustaba, sin embargo nos escondíamos de ellos.
Sin embargo el se fue, me abandono; dejándome a lo que yo mas temía, a la soledad y a estar sin el. Nunca lo había entendido desde pequeña, que era aquello que yo sentía, pero al perecer cada vez se iba complicando mas, aunque no podía negar lo que sentía; pero los sacerdotes se habían encargado de hacerme entender cual era mi lugar, y así debía ser, por ello me veía obligada a mantener la compostura que tenia ahora, pero todo aquello colapso en cuanto le vi, no sabia lo vulnerable que me ponía cuando el me miraba con esos ojos y aunque trate por todos los medios de contenerme al final me fue imposible y la confusión una vez mas se apodero de mi.
Abrí los ojos y ahí estaba el, su largo y platinado cabello caía ligeramente sobre sus hombros, sus ojos verdes me hipnotizaban y....
Baje un poco mas la mirada y vi.... o.O ... -////-....
-Seyryuu-sama, esta!!!!
Mi corazón latía cada vez mas rápido, me voltie a mirar a otro lado, pero era inevitable voltear una que otra vez, de pronto mi corazón se detuvo en seco cuando le vi a aquella cicatriz...
Camine rápidamente a su lado, toque aquella cicatriz; me coloque realmente cerca de el sin pensarlo y lo mire fijamente a los ojos.
No sabia en que demonios me había metido, desde que nací me arrebataron de las manos de mi madre para cuidarme como se debía, como toda una guardiana!!!; no era que no podía ver a mi madre, claro que podía hacerlo, pero conforme iba creciendo menos la miraba, esto hacia que los entrenamientos fueran difíciles y largos, pero siempre hubo algo, mejor dicho alguien que mitigaba todo el dolor que yo sentía, el podía hacer que la tristeza se fuera con solo tomar su mano y correr por los campos helados que estaban cubiertos de nieve, siempre fue así. Nos divertíamos a como fuera lugar, haciendo las bromas a quien se nos presentara en frente, y casi siempre eran a los sacerdotes quienes corrían detrás nuestro para hacernos estudiar y entrenar, pero a nosotros no nos gustaba, sin embargo nos escondíamos de ellos.
Sin embargo el se fue, me abandono; dejándome a lo que yo mas temía, a la soledad y a estar sin el. Nunca lo había entendido desde pequeña, que era aquello que yo sentía, pero al perecer cada vez se iba complicando mas, aunque no podía negar lo que sentía; pero los sacerdotes se habían encargado de hacerme entender cual era mi lugar, y así debía ser, por ello me veía obligada a mantener la compostura que tenia ahora, pero todo aquello colapso en cuanto le vi, no sabia lo vulnerable que me ponía cuando el me miraba con esos ojos y aunque trate por todos los medios de contenerme al final me fue imposible y la confusión una vez mas se apodero de mi.
Abrí los ojos y ahí estaba el, su largo y platinado cabello caía ligeramente sobre sus hombros, sus ojos verdes me hipnotizaban y....
Baje un poco mas la mirada y vi.... o.O ... -////-....
-Seyryuu-sama, esta!!!!
Mi corazón latía cada vez mas rápido, me voltie a mirar a otro lado, pero era inevitable voltear una que otra vez, de pronto mi corazón se detuvo en seco cuando le vi a aquella cicatriz...
Camine rápidamente a su lado, toque aquella cicatriz; me coloque realmente cerca de el sin pensarlo y lo mire fijamente a los ojos.
-Que te paso???
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