Al entrar a la habitación que durante días use no pude evitar sentirme extraño... la cama seguia igual, tambien la mesita de noche y la puerta hacia el baño, el mismo color crema claro que decoraba las desoladas paredes, la cama tendida prolijamente, la vela apagada sobre la mesita de noche, las cortinas abiertas mostrando el sol que se acercaba cada vez mas al horizonte...Suspire derrotado mientras aventaba la bolsa sobre la cama, seguida por la camisa, necesitaba un baño, no por el calor, sino por que siempre que tomaba un baño me relajaba, me ayudaba a dejar de pensar en todo lo que me preocupaba...
Sin muchas ganas me solte el cabello, que cayó ligero sobre mis hombros y camine hacia el baño cuando un grito me hizo detener en seco... era Yumi...
-Seeeeyyy-chaaaaan!!!
Y mi cuerpo reaccionó solo, me gire sobre mis pasos y de un golpe abri la puerta, mi cabeza llena de preocupaciones, fue cuando la vi, arrodillada frente a la puerta con las manos cubriendo sus oidos, llorando... mi corazón comenzó a latir con fuerza y de inmediato me arrodille a su lado y sus manos se aferraron a mis brazos, mientras comenzó a suplicarme.
-Sey-chan, déjame estar un rato a tu lado como antes, solo un poco, prometo no portarme mal, enserio lo prometo.
Cada palabra, llena de dolor, resonaba en mi cabeza, esta era Yumi, pero no era la Yumi que yo conocía, tampoco era la Yumi que habia visto desde hacia horas, era una Yumi debil, insegura, muy distinta a la Yumi fuerte y segura de hace unos minutos; y muy distinta a la Yumi juguetona y amable de mis recuerdos...
Sus manos perdieron fuerzas y me di cuenta que habia caido dormida entre mis brazos, por lo que la levante y la meti a mi habitación, recostandola en mi cama, donde la cubri con una delgada sabana.
Fue cuando tuve tiempo de verla con detenimiento. Su cabello habia crecido hasta la mitad de su espalda y su piel, aunque era mas blanca que la mia sin duda era aun muy palida, casi del color de mis recuerdos.
No tenia idea de por donde habia viajado, pero seguro y lo habia hecho de noche mas que de día...
Sin darme cuenta me encontre acariciando sus cabellos, preguntandome porque habia hecho eso, ¿Qué le habia pasado para que gritara así?... Aun me sorprendia que nadie la hubiera oido, quizas solo estuviera el dueño, quien tenia muy mal oido, pero fuera cual fuera el motivo estaba agradecido, no sabria como explicarlo si alguien hubiera aparecido de pronto.
Mi mano bajo se sus cabellos a su mejilla, levemente sonrojada, quizas por fiebre o por el llanto, no lo sabia, solo tome un trapo de mi mochila, lo moje con mi mano y se lo puse en la frente, así estuve un par de horas, hasta que porfin su piel volvio a tomar su color.
Me levante, dejandola dormir y me dirigí al baño para tomar una ducha, necesitaba relajarme. Me meti debajo del agua y con cada gota mis preocupaciones se hacian menos, como si el agua las arrastrara lejos de mi. Enjabone mi cuerpo, y deje que mi mano trazara una leve linea sobre mi cadera, una cicatriz que me hize durante el viaje; la única vez durante mi trayecto que estuve cerca de morir...¿Qué hubiera pasado si moria durante mi viaje?, ¿Qué le habría pasado a Yumi, o a mi reino?. ¿Alguien habria encontrado a Suzaku?, ¿Me habrían seguido buscando?... sacudi mi cabeza y trate de olvidar todo, no queria pensar en cosas pesimistas ahora que por fin habia logrado encontrar a mi hermano y que Yumi estaba junto a mi.
Cuando termine envolvi mi parte baja en una toalla y sali al cuarto, solo para toparme los ojos azules de Yumi...y un sonrojo invadio todo mi cuerpo...
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