
Me había despertado con el alba, puesto que tenia una misión en la cual no debía fallar, sabia que sin el no podía regresar así que tenia que encontrarle...
Tome una ducha, puesto que tenia mucho calor; mas que obvio del reino de los volcanes, el calor incesante producidos por los mismos hacían que mi piel se sintiera incomoda así que debía hacerlo; tome mis ropas de color blanco, me vestí y salí de ahí. Ya había pagado por mi estancia así que no quise demorarme más.
Entre mas pronto termine esta búsqueda mejor.
Me dije a mi misma al salir de aquella posada, seguí mi camino, un camino en el cual un apuesto joven me había señalado era el indicado que me dirigía al reino de los prados o almenos eso esperaba yo, a pesar de que ya me marchaba del reino cada paso que daba me hacia sentir el calor, había ya estado en ese reino mas de 1 mes buscándole y era obvio que me sintiera así, simplemente no estaba en mi elemento.
Justo en aquel momento comenzaba a extrañar mi reino, aquellas blancas tierras que suelen ser las del reino de los glaciares.
Aaaahhh! ¿Cómo extraño mi tierra, a mi Padre, me pregunto como estará Yuki???
Rápidamente una brisa refrescante cubrió mi cuerpo, dejando notar que ya no estábamos en el reino de los volcanes, sino en el reino de las praderas; aquel paisaje que contemplaban mis ojos simplemente era muy hermoso, no tan bello como mi reino, pero si valía la pena verse, era tan relajante el estar ahí que por un momento olvide por los asuntos que había ido a ese lugar, pero al instante recordé mi misión en ese momento...
Continué caminando y sin quererlo camine por una vereda que se encontraba cerca de unos matorrales, y sin quererlo llegue a un rió. Mis ímpetus salieron a flote y sin duda aquella agua me llamaba, me decía que la tocase, que entrara en ella y me refrescara... era ya medio día y el sol estaba en lo mas alto del cielo dejando sentir una ola cálida, aquella agua era justamente lo que necesitaba para reanimarme y continuar mi viaje, sin pensarlo mucho deje mis cosas a un lado y me quite algunas de mis ropas, dejando así solo un delgado y corto camisón encima, entre en el agua cristalina y sentí como mi cuerpo volvía a la vida.
Ojala pudiera quedarme aquí para siempre
dije, al disfrutar de aquel momento, pero de pronto vi como algo se acercaba a mí, no sabia que era, se movía con la corriente, pero simplemente no se veía a simple vista que era...
O.O!!!
Que será???
Me dije a mi misma intrigada, y fue cuando lo toque...
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada