El reino de los prados, amplio, refrescante, sin duda el mas pacifico que he visitado, me agrada caminar por sus campos, suaves, verdes... no son como mi hogar en el reino del fuego, donde todo es roca y calor... mi hogar... no estoy seguro que deba llamarlo asi, despues de todo en realidad yo no pertenezco ahi.Mi familia, es decir, mis padres, me compraron a unos traficantes de niños cuando aun era un bebé.
Yo siempre viví rodeado de niños como yo, todos con cabelleras rojizas y algunas pocas de otros colores, pero siempre creci feliz, mis padres me amaban mucho y me cuidaban mas y yo les agradecia y les amaba igual, pero cuando creci y descubri la verdad no pude evitar reclamarles, a pesar del gran amor que les tengo.
Mis padres jamas pudieron concebir y en su desesperación recurrieron a algo tan bajo como comprarme, y aunque en cierta forma les comprendo, en otra no puedo verlos a la cara, me da algo de vergüenza...
Porque eso significa que ellos me robaron, que para buscar su felicidad le arrebataron la suya a alguien mas, que alguien alla afuera ha sufrido muchos años sin saber de mi...
No batalle para obtener respuestas, que en verdad no eran muchas. Lo unico que sabian es que me habian obtenido de una familia de otro reino.
Asi que en cuanto pude tome mi maleta y parti rumbo al reino mas proximo, o al menos al que decidi que lo era: el de los cielos.
Pero sin muchas pistas sobre mi verdadera familia no podia encontrarla, solo sabia que era de algun reino y que me habian robado, asi que fui preguntado, pero por cada pueblo que recorria mas y mas me desilusionaba.
No parecia haber ninguna familia que se adecuara a mi situación, y yo me sentia cada vez mas desesperado.
Sabia que alguno de mis padre debia ser del reino de los volcanes, al menos de origen, porque mi cabello rojo me delataba tal cual, ademas siempre tuve gran control sobre el fuego, aun más que mis amigos.
Pero algo me dejaba intranquilo, ya que tambien tenia cierto control sobre el agua, por lo que el otro de mis padres debia ser del reino de los glaciares. Asi que busque familias con esa descripción en el reino de los cielos pero, pero habia pocas parejas asi y ninguna que hubiera perdido a un hijo.
Asi que decidi ir al reino de los glaciares, pero para llegar ahi debia atravesar el de las parderas.
El viaje me habia enseñado muchas cosas, y de vez en vez me detenia a escribir a mis padres. Cuando parti lo hice con la convicción de que no tardaria, pero ya hace un par de años que viajo y los extraño.
Con el paso de mis andanzas aprendi a perdonarlos por completo, pero tambien aprendi que no podia abandonar mi busqueda, porque en cada pueblo de cada region habia una familia unida, feliz... y sabia que en alguno de esos pueblos, una de ellas no lo era.
Mis padres tambien me impulsaron, despues de todo, antes de partir me pidieron disculpas y me dieron su bendición, ademas me desearon prosperidad. Fue una salida agridulce.
Yo en esos momentos aun sentia cierto renconr hacia ellos, pero tambien le amaba arrolladoramente, asi que cuando sali, fue nostalgico, pero liberador, un sentimiento que no puedo del todo explicar.
Pronto llegue al reino de los prados, y segui mi bsuqeda, pero sin mucho exito.
Asi que decidi tomarme un breve descanso. Necesitaba escribirles a mis padres y ademas necesitaba tambien rellenar mi botella de agua. asi que camine rumbo a un lago que se vislumbraba cerca de un bosque no mu frondoso, sino mas bien raquitico.
Fue cuando escuche un grito de dolor y de inmediato aprete el paso, era la voz de una mujer y venia del rio que conectaba con el lago.
Cuando por fin llegue vi a un pordiosero acosando a un chica que flotaba sobre el agua, y no pude evitar intervenir, con rapidez cree una bola de fuego y se la lance al hombre, quien de inmediato volteo a verme.
Su ropa estaba sucia y muy vieja, tenia un sombrero raido que le cubria casi toda la cara y traia una bolsa pequeña y con jirones colgando de ella, como si estuviera ya mus usada.
Me vio y yo trage duro, el hombre se veia peligroso, pero no podia abandonar a la muchacha, asi que juntando fuerzas grite
-¡No des un paso mas, si la sigues lastimando lo lamentaras!
La chica también me vio, pero seguia temblando por el dolor, asi que me acerca mas y pronto me puse entre ella y el pordiosero.
-¡Alejese!- le grite de nuevo y el levanto las manos tratando de decir algo, pero no le di tiempo, lance otra bola de fuego que paso rozando su estomago y le adverti -no dejare que siga lastimando a la chica.
-P-pero tu no entiendes- hablo el pero no me importo, la chica solo un gemido y pude ver que temblaba mas, como si el dolor fuera mas intenso, pero a la vez parecia que deseaba decir algo.
-Lo que entiendo es que usted, viejo degenerado, esta tratando de aprovecharse de esta chica, y que incluso fue al estremo de lastimarla para conseguirlo, me dan asco los viejos verdes como usted.
El hombre se detuvo, habia avanzado un poco para atras, pero al oir mis palabras se detuvo y de nuevo intento explicar algo que no me importaba en lo mas minimo.
-Dejame hablar y te explicare...
Pero al ver a la chica de reojo no lo deje continuar, sino que me lance sobre el, a golpearlo, pero el viejo maldito esquivo mis golpes con una agilidad casi inusitada, eso me hizo enfadar mas.
Ambos seguimos asi, yo lo intentaba golpear y el esquivaba, eso me molestaba mas y mas y cuando ya no pude contenerme lanze una bola de fuego por mi boca, enorme y rapida y el viejo no pudo esquivarla por completo.
La bola le dio en el costado y por el impulso saco volando el sombrero, al mismo tiempo que comenzaba a quemarlo y fue cuando lo vi...
Frente a mi, sompletamente empapado se encontraba un joven de cabellera larga y de un celeste casi platino, sus ojos en cambio eran de un verde aqua casi mistico, que brillaban bajo el reflejo del agua sobre la cual estaba parado, lucia imponente, pero a la vez extrañamente familiar.... me brindaba una sensación por completo desconocida, pero sin duda muy extraña...
No podia creerlo, bajo esa ropa sucia y vieja estaba un joven de mi misma edad, y que ahora me miraba con una expresión perpleja... como si hubiera visto algo en mi durante los pocos minutos que forcejeamos... como si yo tuviera algo que el habia estado esperando..., una mirada casi, esperanzada..
No comprendia que pasaba, pero no tuve mucho tiempo de pensarlo, porque una debil voz detras de mi susurro algo que llamo mi atención
-¿Seiryuu-sama?... ¿E-eres.. Seiryuu-sama?
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