
-¿Eh? Vamos Yumi, no seas tan formal
Formal???, formal ha dicho... no podía creer sus palabras, casi podía verse el insulto venir, yo era formal no porque quisiera sino porque según el sumo sacerdote decía que así debería de ser, príncipe - guardián, amo - perro...
Su constante sonrisa hacia que cada vez me dirá mas y más coraje por todo aquello, sentía mi estomago revuelto y la cabeza que me daba muchas vueltas, mareada acaso, la verdad no sabia, Sey simplemente me hacia enojar, haciendo parecer que nada había pasado, nada!!!, y mis recuerdos que, mis cicatrices que?, quién me las va a curar?; depronto él dijo...
-¿Qué te parece si vamos a buscar el hotel y nos registramos?-
-Sí Seiryuu-sama!
le dije tanto a el cómo para mi misma y entonces me dijo...
-Yumi... lo mejor será que el tiempo que estemos aquí no te refieras a mí con tanta cortesía, no quiero que medio mundo se entere de quien soy, tal vez se correría la voz y mandarían a alguien mas antes de que Suzaku volviera, ándale, porfa-
Él seguía teniendo aquella expresión angelical y aquel ademán que hacia cuando quería algo, pero ni aun así ganaría mi confianza, no señor, porque me abandonaste cuando yo mas te necesitaba.
Yo solo asentí con la cabeza mientras caminábamos al hotel que estaba mas cercas.
-Vamos?
-Sí!
Dije una vez mas, pero la verdad no sabia como debía hablarle, como convenía referirme a el, era simplemente algo muy difícil para mí, no sabia que hacer; un poco de ansiedad recorrió mi cuerpo dejándose notar, mis manos se entrelazaban como sobandolas y la preocupación se hizo presente.
-Alto, Príncipe, Seiryuu-sama, como debo entonces referirme a usted???
Le detuve antes de entrar al hotel.
-Lo que menos quiero es perjudicarle a usted!, Podría ayudarme???
Le mire a los ojos fijamente, mi cuerpo se sentía un poco pesado; aquel calor hacia que mi cuerpo se moviera torpemente, en aquel momento hubiese dado cualquier cosa por un baño.
Formal???, formal ha dicho... no podía creer sus palabras, casi podía verse el insulto venir, yo era formal no porque quisiera sino porque según el sumo sacerdote decía que así debería de ser, príncipe - guardián, amo - perro...
Su constante sonrisa hacia que cada vez me dirá mas y más coraje por todo aquello, sentía mi estomago revuelto y la cabeza que me daba muchas vueltas, mareada acaso, la verdad no sabia, Sey simplemente me hacia enojar, haciendo parecer que nada había pasado, nada!!!, y mis recuerdos que, mis cicatrices que?, quién me las va a curar?; depronto él dijo...
-¿Qué te parece si vamos a buscar el hotel y nos registramos?-
-Sí Seiryuu-sama!
le dije tanto a el cómo para mi misma y entonces me dijo...
-Yumi... lo mejor será que el tiempo que estemos aquí no te refieras a mí con tanta cortesía, no quiero que medio mundo se entere de quien soy, tal vez se correría la voz y mandarían a alguien mas antes de que Suzaku volviera, ándale, porfa-
Él seguía teniendo aquella expresión angelical y aquel ademán que hacia cuando quería algo, pero ni aun así ganaría mi confianza, no señor, porque me abandonaste cuando yo mas te necesitaba.
Yo solo asentí con la cabeza mientras caminábamos al hotel que estaba mas cercas.
-Vamos?
-Sí!
Dije una vez mas, pero la verdad no sabia como debía hablarle, como convenía referirme a el, era simplemente algo muy difícil para mí, no sabia que hacer; un poco de ansiedad recorrió mi cuerpo dejándose notar, mis manos se entrelazaban como sobandolas y la preocupación se hizo presente.
-Alto, Príncipe, Seiryuu-sama, como debo entonces referirme a usted???
Le detuve antes de entrar al hotel.
-Lo que menos quiero es perjudicarle a usted!, Podría ayudarme???
Le mire a los ojos fijamente, mi cuerpo se sentía un poco pesado; aquel calor hacia que mi cuerpo se moviera torpemente, en aquel momento hubiese dado cualquier cosa por un baño.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada