Lo vimos partir, y por lo rápido que voló estaba seguro que no tardaria mucho, así que sonreí. Yo sabia lo que significaba ir al palacio, y eso era volver a estar confinado a esa pequeña ciudad imperial donde estaba ubicado.Dentro del reino de los glaciares, en el centro se encontraba el estado más grande del reino, Azzurita y dentro de este lugar se encontraba la ciudad imperial. En la ciudad se encontraba el palacio y los templos mas importantes .
Cuando iba creciendo rara vez pude salir de esta ciudad y solo para realizar alguna ceremonia, y aunque ahora ambos somos mayores, estaba seguro que batallariamos para salir... incluso estaba seguro que tendrian mas vigilancia, yo por escapar y Suzaku por el mismo temor de volverlo a perder.
No podia culparlo si queria ver a su otra familia una vez más. Suspiró y mientras aun veia el horizonte donde Susaku se perdio de vista escucho una voz
-Seiryuu-sama! Ahora que quiere hacer???
Me giré a verla y parpadee por un segundo, la Yumi que estaba frente a mi me miraba con la deferencia propia de su rango, y de nuevo senti la abrumadora verdad del tiempo que pasamos separados.
Esa Yumi no era como yo la recordaba, al contrario, mas parecia el viejo y gruñon sacerdote que nos instruyó en las maneras de la corte. Al verla asi senti que un enorme vacio se habia formado entre ambos por mas que me costara admitirlo.
-¿Eh? Vamos Yumi, no seas tan formal -le dije rascansome la cabeza levemente, ella me miró aun con cierta frialdad. Senti por un momento un raro escalofrio subir por mi espalda, como cuando descubres que has hecho algo malo y la retribución por este acto se hace presente.
Trate de sonreir y no mostrar lo mucho que verla asi me dolia, trate de actuar como si nada pasara, no queria empezar a hablar sobre los sacerdotes o el reino, solo queria charlar con Yumi de cosas sin sentido, como lo haciamos antes.
-¿Qué te parece si vamos a buscar el hotel y nos registramos?- ella solo asintio lo mas ceremonialmente posible y eso me hizo sentir aun mas incomodo, por lo que aproveche la oportunidad y antes de avanzar siquiera dentro del pueblo tome mi bolsa y la pequeña maleta que Yumi me habia traido, rapidamente meti la maleta dentro no sin antes sacar una camisa holgada, de mangas largas y con una capucha, luego sin mucho ceremonia me amarre el cabello con una pequeña soga que traia para esto yme cubri la cabeza.
Lo hice mas por costumbre que por otra cosa, el sol comenzaba a alumbrar desde lo alto con mas intensidad y aunque mi piel ea algo morena, no lo era lo suficiente como para soportar mucho sol, y ya habia pasado bastante rato expuesto a el.
En el fondo lamente haber perdido mi sombrero, me brindaba algo de frescura y ahora estaba quemado sepa donde.
Una vez listo avance y cuando Yumi me siguió recorde algo y me gire a verla, por un segundo vi algo de extrañeza en su mirada, pero fue solo un poco.
-Yumi... lo mejor sera que el tiempo que estemos aqui no te refieras a mi con tanta cortesia, no quiero que medio mundo se entere de quien soy, tal vez se correria la voz y mandarian a alguien mas antes de que Suzaku volviera, andale, porfa- le suplique juntando mis manos a manera de oración, de pequeños yo hacia esto muy seguido e incluso durante mi viaje no deje de hacerlo, se que debia lucir como un niño, pero no me importaba demasiado.
Ella solo asintio, creo que tomandolo mas como una orden y esto solo me hizo sentir peor... ¿Dondé estaba la Yumi dulce y amable que conoci?
Sonrei ocultando mi sinsabor y tras colgarme la mochila en el hombro camine unos pasos, luego voltee mi rostro y le dije
-¿Vamos?
No hay comentarios:
Publicar un comentario