Capitulo 2

Ya habían pasado años desde que él había escapado del palacio y al parecer del reino. Lo recuerdo todo como si fuera ayer cuando sin siquiera decirle a nadie, ni siquiera a mí su guardiana, en ese momento me sentí traicionada, además de que como guardiana que soy me tocaba asumir el castigo por el malcriado príncipe.Seiryuu o en su caso Sey, como a el le gustaba que le llamase, se fue al haber cumplido los 16 anos, según y lo que se escucho a rumorar iba en busca de Suzaku, quien había sido raptado de pequeño...Los reyes aun tenían la esperanza de que algún día recuperarían a su pequeño hijo, pero aun no había ningún indicio de eso. En su defecto Sey fue en su búsqueda, cuando esto sucedió el rey decidió enviar a la guardia real en su búsqueda y también a mandatarios de su confianza, pero tres anos han pasado ya sin tener ni siquiera 1 sola noticia del príncipe.
En cuanto a mí, mi castigo lo asumí con dignidad y durante esos años los sacerdotes del templo fueron benevolentes conmigo y me asignaban tareas y arduos entrenamientos con un solo fin: el cual era BUSCAR AL PRÍNCIPE SEIRYUU!!!

Ya hace mas de 2 meses que salí del reino de los glaciares, los sacerdotes me enviaron a el reino de los volcanes de donde su majestad la reina era originaria, ya que fue el primer lugar en donde se les ocurrió que el joven príncipe estaría buscando a su hermano; y heme ahora aquí en este reino en donde soy una extraña, con un calor como el infierno, mi piel se secaba por ello tenia que estar humectándola con agua.Le había buscado por todo el reino de los volcanes pero era mas que obvio que ya no se encontraba ahí...

Llegue rendida de tanto buscar por toda la cuidad, tire mi saco a un lado de la cama y me tire en ella...


Talvez mañana...


Murmure mientras me quedaba mas que dormida, agotada del duro viaje para llegar a ese reino y por la incesante búsqueda en el reino de los volcanes que estaba apunto de terminar, puesto que ya había buscado en él, necesitaba dirigirme hacia otro reino, él más cercano, el reino de los prados, mañana iniciaría mi viaje y mi incesante búsqueda, ya que no podía regresar al palacio sin el.